Cómo limita el contrato de Aaron Rodgers las alternativas de los Packers

Green Bay debe tomar algunas decisiones difíciles con respecto al futuro de Aaron Rodgers con el equipo, Jordan Love, y su tope salarial

GREEN BAY -- En su momento, parecía ser una decisión sencilla: si Aaron Rodgers quería volver para jugar su temporada número 18 con los Green Bay Packers (y posiblemente las campañas números 19 y 20), el gerente general Brian Gutekunst y el negociador contractual Russ Ball no demorarían en concretar la negociación.

El resultado fue una extensión contractual por tres años y 150 millones de dólares firmada en marzo pasado y que contenía montos sustanciales de dinero garantizado.

Incluso después de la quinta derrota consecutiva sufrida el pasado domingo por los Packers ante unos Detroit Lions en dificultades por marcador 15-9, Rodgers afirma que no ha cuestionado su decisión de volver.

“Cuando decidí regresar, lo hice con todo mi compromiso. Y no tomo decisiones y luego [veo] en retrospectiva, 20/20, y me arrepiento de decisiones importantes como esa”, indicó Rodgers.

¿Y si los Packers no piensan lo mismo?

El equipo debe tomar algunas decisiones difíciles con respecto al futuro de Rodgers con el equipo, el mariscal de campo Jordan Love (elegido en la primera ronda del draft 2020) y su tope salarial debido al compromiso contractual con Rodgers. Debido a las particularidades de su contrato, sería difícil para los Packers pasar la página con Rodgers después de concluida esta temporada si la decisión fuera tomada unilateralmente por el equipo, especialmente si eso ocurre antes del 1º de junio de 2023.

Eso se debe en gran medida a que Rodgers tiene derecho a ejercer una opción con bonos por 58.3 millones de dólares en 2023 y que se encuentra totalmente garantizada. Es una opción porque, de acuerdo con una fuente familiarizada con el contrato, puede ser ejercida en cualquier momento por los Packers entre el primer día del calendario de liga 2023 en marzo próximo y la víspera del primer encuentro de temporada regular para Green Bay. La bonificación por opción comprende la mayor parte de su paga para 2023, que totaliza 59.515 millones de dólares (incluyendo salario base por 1.165 millones y una bonificación por entrenamientos en temporada baja por 50,000 dólares). El momento es importante porque si los Packers terminan canjeándolo, desearán que el equipo que reciba sus servicios termine asumiendo dichas cargas salariales.

Y también tenemos el factor Love. Los Packers deben decidir para mayo próximo si ejercerán la opción de quinto año del mariscal de campo para 2024 (que tendría un valor cercano a los 20 millones totalmente garantizados). A principios de este año, Gutekunst comentó al diario Green Bay Press-Gazette que sería “muy difícil imaginar” un escenario en el que Rodgers y Love se encuentren juntos en la plantilla del 2024.

Gutekunst y el entrenador en jefe Matt LaFleur no han visto lo suficiente de Love en acción competitiva (42-71 para 484 yardas, dos anotaciones y tres intercepciones en ocho encuentros) para definir si éste es un reemplazo viable para Rodgers, bien sea para 2023 o más allá.

“Creo que tienen que jugar con Jordan Love una vez queden eliminados. Y he aquí el por qué, y tiene algo que ver con mi historial con los Packers”, afirma el analista de NFL para ESPN, Mike Tannenbaum, ex gerente general que quizás sea mejor conocido por los seguidores de los Packers por haber concretado el canje que llevó a Brett Favre a los New York Jets en 2008.

“Entendí por las voces de [el entonces scout de los Packers] John Schneider y [el entonces gerente general de los Packers] Ted Thompson, que sabían lo que tenían con Aaron Rodgers cuando negociaban a Favre”.

Según Tannenbaum, el peor escenario no es que Love no sea buen jugador; es que sea un buen jugador con otro equipo, razón por la cual afirma que los Packers deben entender el nivel que Love puede aportar, a más tardar para finales de la presente temporada.

“A fin de cuentas, Brian y Matt, su responsabilidad radica en los próximos 10 años”, expresó Tannenbaum. “No ganarán el título este año, así que, por muy difícil que sea ver a Aaron Rodgers a los ojos y decirle: 'Te pondremos en la banca', la alternativa es que éste regrese y negocien a Jordan Love con [un equipo de la talla de] los Falcons por una selección en tercera ronda del draft, y Jordan Love es un titular trascendental en esta liga para los próximos 10 años”.

“Entonces, Aaron se retira después de la temporada 2023 y ahí estás, sin esperanzas ni plan alguno y tu joven mariscal de campo, con quien empezó todo este asunto, está arrasando en Atlanta. No puedes permitir que eso ocurra”.

Estos son los posibles escenarios para Rodgers y los Packers y cómo repercutirían en su tope salarial:

Rodgers juega la próxima temporada con los Packers

Cuando Rodgers firmó su cuantiosa extensión, era un supuesto prácticamente universal que éste jugaría hasta la temporada 2023, debido a la bonificación por opción antes mencionada y dinero garantizado.

En 2024, su salario y bonificaciones que suman 49.25 millones de dólares sólo se encuentran garantizados contra lesiones (en vez de un bajón de nivel o su puesta en libertad por motivos relacionados con el tope salarial). Quedarían totalmente garantizados si Rodgers forma parte de la plantilla de 90 de los Packers para el quinto día posterior al Super Bowl disputado después de la temporada regular 2023.

Si no se hacen nuevos ajustes a dicho contrato, la presencia de Rodgers repercute en 31,623,570 dólares en el tope salarial de los Packers para 2023, lo que supone menos de 3 millones adicionales a su carga sobre el tope de la actual campaña. La bonificación por opción se pagaría en dos cuotas: la primera por 28.3 millones de dólares dentro de los 10 días posteriores al ejercicio de dicha opción y después, 30 millones hasta el 30 de septiembre inclusive. El momento de los pagos no afecta su impacto dentro del tope salarial.

Rodgers se retira esta temporada baja

Este es el escenario más sencillo de definir (aunque aparenta menor probabilidad de ocurrir), porque Rodgers renunciaría a su bonificación por opción de 58.3 millones de dólares y cualquier compensación adicional derivada de su contrato.

En el evento improbable de que Rodgers rescinda su derecho a cobrar dichos montos, es posible que los Packers lo mantengan en el roster hasta el 1º de junio por motivos relacionados con el tope salarial. En ese momento, Green Bay podría repartir el prorrateo restante de su bono por firma entre los topes salariales de 2023 y 2024, lo que significa que su impacto sobre el tope para el torneo venidero sería ligeramente inferior a 16 millones de dólares.

Así se manejaron dos retiros de mariscales de campo ocurridos recientemente. Drew Brees dijo adiós a la NFL en marzo de 2021; sin embargo, considerando que su retiro no se oficializó hasta después del 1º de junio, los New Orleans Saints retuvieron su impacto sobre el tope salarial para 2021 por 12.225 millones de dólares hasta ese día. Posteriormente fue reducido en 1.1 millones para después del 1º de junio. Ben Roethlisberger se retiró en enero pasado, pero se esperaba que el papeleo correspondiente fuera demorado hasta después del 1º de junio por motivos relacionados con el tope salarial de los Pittsburgh Steelers.

Rodgers es puesto en libertad

Este es el escenario con menores probabilidades de suceder, especialmente antes del 1º de junio, porque aún tendrían que pagar a Rodgers su bonificación por opción y sueldo base de 2023.

Asimismo, deben asumir más de 99 millones de dólares en dinero muerto sobre su tope salarial 2023, lo que es insostenible. Esperar hasta después del 1º de junio supondría un ahorro neto de 50,000 dólares dentro del tope salarial, aunque el impacto de dicho dinero muerto superaría 31.5 millones de dólares en el 2023 y más del doble en el 2024.

También significaría que los Packers no recibirían compensación alguna (por ejemplo, puestos de selección en el draft) si Rodgers termina jugando con otro equipo tras su puesta en libertad.

Rodgers es canjeado

Un canje tendría consecuencias dentro de su tope salarial similares a lo que ocurriría si los Packers dejan libre a Rodgers, dependiendo de si éste fuera negociado antes o después de ejercer la opción con bonificación de 2023 y si esto ocurre antes o después del 1º de junio.

Si los Packers lo cambian, lo más probable es que lo hagan antes de pagar su bonificación por opción. Sin embargo, el equipo que lo adquiera debería asumir el resto de su carga salarial. Caso contrario a lo que sucede cuando se dejan jugadores en libertad antes del 1º de junio pero pueden ser designados como libres posteriormente al 1º de junio a los efectos del tope salarial, los canjes concretados antes del 1º de junio no pueden ser tomados en cuenta como movimientos posteriores a dicha fecha.

El impacto asumido por los Packers dentro del tope salarial dependería del momento en que ocurra el acuerdo, aunque según OverTheCap.com, podría oscilar entre 40.3 millones de dólares (antes del 1º de junio) y 15.8 millones (después del 1º de junio). En el escenario posterior al 1º de junio, los Packers tendrían que asumir 24.4 millones de dólares dentro de su tope para 2024.

Esa fue la razón por la cual los Atlanta Falcons esperaron hasta el 6 de junio de 2021 para despachar al receptor Julio Jones a los Tennessee Titans. Esto le permitió a Atlanta repartir el dinero muerto causado por Jones entre dos topes salariales, en vez de uno.

Una fuente familiarizada con el contrato considera que la mejor forma de cambiar a Rodgers, especialmente antes del 1º de junio, sería por un jugador con un contrato similar debido a todo el dinero muerto involucrado, sugiriendo que un jugador de la talla de Russell Wilson encajaría dentro de dicha descripción.

“La única forma viable de negociarlo antes del 1º de junio es cambiándolo por otro jugador con un contrato malo”, indicó la fuente. “Y eso no ocurrirá”.