Davante Adams está montado en una montaña rusa en cuanto a rendimiento con los Raiders, más allá de que sigue siendo uno de los receptores más peligrosos de la liga
HENDERSON, Nevada – Primero, la buena noticia…
Davante Adams mantiene ritmo para terminar la temporada con 92 recepciones (que sería el cuarto mejor total de sus nueve años de carrera) para 1.243 yardas (también el cuarto más alto) y 12 anotaciones (tercer mejor registro) contra 165 objetivos (segundo).
¿Y la noticia no tan buena?
Que algo parece, pues, no ir muy bien con Davante Adams en su primera temporada con el equipo de Las Vegas Raiders, que se hizo con sus servicios en un canje de gran magnitud con los Green Bay Packers en marzo pasado. Sigue infundiendo temor en los corazones de las secundarias rivales, sin duda, pero su 55.9% de promedio de éxito en atrapadas a objetivos ha disminuido.
Sustancialmente.
Hablamos de una disminución de 21.3 puntos porcentuales con respecto al mejor promedio de su carrera, con 77.2% en 2020 (y considerablemente menor al 72.8% registrado en la temporada pasada). Sería el segundo peor registro de su trayectoria, ligeramente superando al 53.2% obtenido en 2015, su segundo año en la NFL.
De hecho, ha sido una montaña rusa para Davante Adams tras su adquisición a cambio de puestos de selección en primera y segunda rondas del draft de la primavera pasada y una extensión contractual por cinco años y $141.25 millones con Las Vegas.
Porque, después de haber sido objetivo en 17 ocasiones y sumar 10 pases por 141 yardas y una anotación en su debut de temporada, y de ser objetivo en un total de 47 veces en los cuatro primeros encuentros de los Raiders, apenas sumó una anotación para 3 yardas en el compromiso más reciente de Las Vegas, que terminó en derrota 24-0 jugando de visitante contra los New Orleans Saints. Es cierto que Davante Adams se ausentó de dos sesiones de práctica durante la semana de ese partido tras acusar una enfermedad.
Tal como lo mencionó la agencia Associated Press, fue la tercera ocasión en la que Adams tuvo menos de 40 yardas recibiendo en siete partidos con los Raiders. Asimismo, Adams tuvo tres actuaciones de este nivel en sus últimos 56 encuentros vistiendo el uniforme de los Packers. Desde la Semana 15 de la temporada 2015, Adams ha disputado 106 encuentros incluyendo playoffs, y sus dos menores registros de yardas de recepción en un cotejo se han producido en la presente campaña: 3 yardas contra los Saints y 12 contra los Arizona Cardinals en la Semana 2.
Sus promedios de 5.4 atrapadas y 73.1 yardas de recepción por partido del actual torneo palidecen en comparación con sus topes personales de 8.2 y 98.1 yardas de 2020, y se encuentran ligeramente por encima de sus marcas de 5.3 y 63.2 de 2017, la primera campaña en la que fue invitado al Pro Bowl.
De hecho, durante la temporada baja se dijo mucho sobre la reunión de Davante Adams y su antiguo mariscal de campo universitario en Fresno State Derek Carr en los Raiders y su química existente. Aparentemente no se discutió lo suficiente sobre una reunión de ambos dentro de un nuevo sistema impuesto por el recién llegado entrenador de los Raiders Josh McDaniels.
Adams se sintió sorprendido cuando se le dijo esta semana que los aficionados podían haber esperado que los Raiders, que traían de vuelta a dos receptores de pases con apariciones en el Pro Bowl tales como el receptor Hunter Renfrow y el ala cerrada Darren Waller, ostentaran un promedio superior a los 35 puntos por partido.
“Espero que la gente no haya tenido esa expectativa”, indicó. “Viendo desde la distancia, estoy seguro de que había expectativas un poco mayores e irreales”.
“Tienes un plan de juego, y factores diversos que no hemos trabajado juntos como grupo durante años, tal como lo hice en Green Bay. Obviamente, yo estuve allí mucho más tiempo, así que llegamos a una nueva temporada con un plan decente para imponerse a [marcaciones] dobles y cosas así. Entonces, es una experiencia de aprendizaje [aquí] y forma parte del proceso de crecimiento, e intentamos llegar a donde queremos… Sólo queremos seguir construyendo sobre ello y conseguir formas para seguir ganando”.
Y mantener la productividad de Adams, ¿cierto?
Según las Receiving Tracker Metrics de ESPN, que analiza cada ruta y evalúa el rendimiento de los receptores en tres fases distintas (despejes, enfrentamientos y atrapadas concretadas y generar yardas posteriores a la atrapada), Davante Adams se encuentra actualmente empatado en el puesto 39 en puntuación general (57) entre 98 pasadores durante esta temporada, empatado con Richie James (New York Giants) y Elijah Moore (New York Jets). Esto ocurre después de quedar en el Top 3 en 2020 y 2021. Adicionalmente, Adams está por debajo de su compañero Mack Hollins, que ostenta la posición 17 con puntuación general de 78.
Ahondando en nuestro análisis, encontramos que Adams se ubica en el puesto 18 en la categoría de despejes (71), pero queda en el puesto 87 en atrapadas (39) y el 38 en yardas posteriores a la atrapada (49).
Y allí radica el problema; o sea, allí es donde las cosas no van tan bien. Adams sigue quedando despejado, pero con un mariscal de campo familiar como Derek Carr y un nuevo entrenador como Josh McDaniels, los promedios de atrapadas de Adams están por debajo de la media para él, al igual que sus índices de yardas posteriores a la atrapada, según las métricas de ESPN.
¿Mariscal de campo o entrenador? ¿Entrenador o mariscal de campo?
Reconocieron que las coberturas nunca vistas antes por Adams y Carr como compañeros de equipo tienen algo que ver con ello. Después de todo, la Mountain West Conference de 2013 es radicalmente distinta a la NFL de 2022.
“Digo, es lo que hay”, afirma McDaniels. “Miren. Sólo hay una cantidad de formas en las que puedes intentar una doble [marcación] contra alguien; pero sin duda hay una conciencia significativa por parte de la defensiva para, diría, ubicar dos defensores contra [Adams], por encima, lo que sea, para rápidamente intentar evitar que lancen el balón en esa dirección”.
“No es la primera vez que he entrenado chicos objeto de marcaciones dobles o reciben esa clase de atención. Así que, jugar una buena ofensiva significa tener la capacidad de ser productivo haciendo muchas cosas distintas… Lo hicimos en distintos periodos durante este año y ciertamente, no hicimos lo suficiente en cualquier fase este domingo. Pero lo hemos hecho, más o menos, en un momento u otro de cada partido y a veces en tramos más largos que otros, pero necesitamos ser capaces de hacerlo más constantemente”.
La constancia es clave, aparte de no permitir que las frustraciones se apoderen de Adams y los Raiders, que tienen récord 2-5 previo al encuentro de este domingo contra los Jacksonville Jaguars (2-6) (1 p.m. hora del Este, CBS en Estados Unidos).
“La meta definitiva es que yo esté presente para mejorar las cosas y me incorpore al resto de los chicos que están aquí para mejorar las cosas. Y parte de eso es aprender y adaptarse”, indicó Adams. “Eso es lo que intentamos hacer”.
Eso sí sería una buena noticia.
