¿Por qué necesitamos un certificado médico para correr?

ESPN Run

En muchas competencias de running o inclusive en varios grupos de entrenamiento se pide a los corredores un certificado médico como condición para participar. Pero, ¿es necesario esto, aunque runner se una persona sana? Claramente si, y veamos por qué. Con el pasar de los años el running se ha vuelto una actividad sumamente popular, y es muy común encontrar a gente promoviendo esta la disciplina asegurando que “sólo necesitas un par de zapatillas”. Es cierto que teniendo el calzado adecuado ya podrás empezar a correr, pero hay algo que no debes olvidar nunca: el cuidado de tu salud. En este sentido, el certificado es un acto médico y el documento que demuestra que el corredor goza de buena salud, y por lo tanto su importancia no debe ser minimizada ni por quién lo solicita ni por el médico.

Vayamos un poco más allá. Salir a correr parece algo muy sencillo y fácil de realizar, pero igualmente tu cuerpo realiza un esfuerzo que requiere de un buen funcionamiento cardiovascular, respiratorio y mecánico. Si tu organismo no está en condiciones de responder ante la demanda de la actividad física es posible que la pases mal, o inclusive que sufras una descompensación. Por estas razones, que muchos pasan por alto, es fundamental que antes de comenzar a ser parte del running consultes con un especialista para que realice la evaluación clínica y que además repitas esto periódicamente, al menos una vez al año. Esta consulta tiene como objetivo descubrir cualquier enfermedad, lesión o patología que constituyan un riesgo, en especial riesgo de vida para el runner.

Siempre hay que tener presente que es especialmente importante la evaluación para los que recién empiezan a practicar deporte y no suelen realizarse chequeos con frecuencia. Además, los atletas que presenten factores de riesgo cardiovascular como hipertensión, diabetes, sobrepeso, etc. necesitarán un especial cuidado en la evaluación y el seguimiento.

En cuanto a los exámenes a realizarse, estos dependerán del criterio del médico y de las características de quien acude a la consulta, pero en líneas generales se deben incluir el interrogatorio al paciente para detectar presencia de problemas como disnea (sensación de falta de aire) en reposo o desproporcionada al grado de esfuerzo, mareos, antecedentes de enfermedad cardiovascular, hipertensión, diabetes, dislipidemia (colesterol y/o triglicéridos elevados) tabaquismo, ingesta de medicamentos, otras adicciones, etc. También lo indicado es incluir en el examen físico la talla, peso, índice de masa corporal, perímetro de cintura, y presión arterial en ambos brazos, sentado y de pie. Tampoco deberían faltar rutinas como la auscultación pulmonar y cardíaca, palpación de pulsos periféricos, palpación y auscultación de carótidas. Finalmente, entre los estudios de laboratorio de rutina deberían incluirse electrocardiograma completo, ergometría, radiografía de tórax, ecocardiograma bidimensional y eco-Doppler cardíaca, además de la prueba ergometrica graduada, también conocida como prueba de esfuerzo.

¿Hace cuanto no te realizas un certificado médico?