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Warriors: Steve Kerr vuelve como entrenador: ¿Por qué? ¿Y ahora?

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Steve Kerr comparte un momento conmovedor con Steph y Draymond (0:21)

Al final del partido frente a los Phoenix Suns, el entrenador de los Warriors sostiene una charla con sus veteranos. ¿Es este el fin de la era Kerr? (0:21)

¿Por qué decidió Kerr regresar? ¿Cómo afectará esto a la temporada baja de los Warriors? Todo lo que debes saber sobre el nuevo acuerdo.


La permanencia de 12 temporadas de Steve Kerr con los Golden State Warriors se extenderá a una 13.ª y más allá. Tras analizar una separación durante las últimas tres semanas, Kerr y la franquicia han acordado un nuevo contrato de dos años, manteniéndolo en San Francisco hasta la temporada 2027-2028.

El acuerdo mantendrá a Kerr como el entrenador mejor pagado de la NBA, según fuentes de la liga. La temporada pasada percibió la cifra más alta de la liga: 17.5 millones de dólares.

El acuerdo se produce después de que Kerr —cuyo contrato expiraba en esta temporada baja— reconociera a mediados de abril que su etapa con la franquicia podría estar llegando a su fin.

"No sé qué va a pasar", aseguró Kerr tras la derrota de los Warriors por 111-96 ante los Phoenix Suns en el play-in. "Sigo amando entrenar, pero lo entiendo. Todos estos trabajos tienen una fecha de caducidad. Hay un ciclo que se cumple y, cuando ese ciclo termina, a veces es momento de sangre nueva e ideas nuevas".

Kerr ha ganado cuatro títulos de la NBA (2015, 2017, 2018, 2022) en 12 temporadas como entrenador de Golden State y ha construido una de las dinastías más memorables en la historia de la liga. Ahora, él y los Warriors necesitan resetearse tras una temporada decepcionante, en la que terminaron con un balance de 37-45 y llegaron con dificultades, como décimos clasificados, al torneo play-in, donde cayeron eliminados.

El primer paso comienza con la lotería del draft. Los Warriors poseen el 11.º puesto y un 9.4 % de probabilidades de ascender a una de las cuatro primeras selecciones. Incluso si se mantienen en el 11.º puesto (con un 77.6 % de probabilidades), esa elección constituye una herramienta importante en el plan de la gerencia para reestructurar la plantilla.

¿Qué factores influyeron en la decisión de Kerr de regresar? ¿Qué significa su vuelta para Stephen Curry y Draymond Green? Esto es lo que depara el futuro para Kerr y los Warriors:

¿Qué factores influyeron en la decisión de Kerr de regresar a los Warriors?

Todavía desea entrenar. Ese fue el primer requisito que debía cumplirse en este proceso de múltiples facetas. Kerr se apartó de la vorágine diaria durante aproximadamente una semana, mantuvo una reunión importante con Joe Lacob y Mike Dunleavy, se fue de viaje a jugar al golf y regresó revitalizado ante la idea de seguir formando parte del equipo.

Kerr tiene 60 años. Dispone de lucrativas oportunidades en los medios de comunicación que no exigirían ni de lejos la misma dedicación de tiempo ni el mismo desgaste mental; sin embargo, la competitividad pura y dura de la NBA corre por las venas de Kerr. Es la razón por la que nunca le apasionó el trabajo en la gerencia, se enamoró de la labor de entrenador y no está listo para abandonarla. Y, por tanto, no lo hará.

Pero ese no fue el único obstáculo para su regreso. Kerr, Lacob y Dunleavy debatieron sobre posibles ajustes en el estilo de juego y en el cuerpo técnico y, lo que es más importante, sobre el estado de la plantilla. Los Warriors son un equipo que está envejeciendo y que afrontará la próxima temporada mermado, dado que sus aleros titulares — Jimmy Butler III y Moses Moody — se encuentran rehabilitándose de graves lesiones de rodilla que, según se prevé, los mantendrán alejados de las canchas hasta bien entrado el año nuevo.

Si la directiva de los Warriors hubiera estado dispuesta a pulsar el "botón de reinicio" y acelerar el paso hacia una reconstrucción más profunda, existía un consenso generalizado de que Kerr tal vez no sería la persona más idónea para ese tipo de proyecto.

No obstante, existen vías para mejorar la plantilla a corto plazo y, si bien parece existir un entendimiento interno de que un regreso inmediato a la lucha por el título resulta poco probable, el retorno de Kerr constituye una señal de que existe un plan para reestructurar el equipo este verano, con el objetivo de hacerlo más competitivo en torno a Curry.


¿Qué significa esto para Stephen Curry?

Significa que conservará a su entrenador preferido y mantendrá un entorno estable para lo que podría ser el capítulo final de su legendaria carrera. Curry dejó claro que deseaba —aunque no exigiría— el regreso de Kerr; tras la eliminación del equipo, declaró que quería que fuera el propio Kerr quien deseara seguir siendo el entrenador y que siguiera creyendo que era el hombre indicado para el puesto.

Fuentes internas del equipo indicaron que se esperaba que Curry hubiera participado en la búsqueda de un nuevo entrenador y que se hubiera valorado su opinión; sin embargo, esa es una conversación que las partes ya no necesitan mantener.

Asimismo, esta situación debería simplificar las conversaciones sobre la renovación del contrato de Curry, las cuales tendrán lugar más adelante, durante el verano. El icono de la franquicia ha expresado desde hace tiempo su deseo de permanecer con los Warriors durante la totalidad de su carrera. Podrá añadir una o dos temporadas a su contrato actual —al cual le resta un año— cuando sea elegible para una extensión en el mes de agosto. El hecho de tener asegurada la continuidad de Kerr debería mitigar las inquietudes de Curry ante una franquicia en plena transición, aun cuando el techo de aspiraciones al campeonato ya no parezca estar al alcance.

“Tenemos que volver a los fundamentos de lo que constituye un buen equipo de baloncesto; un equipo competitivo noche tras noche, y darnos cuenta de lo difícil que resulta ganar en esta liga”, declaró Curry en abril. “¿Podemos replantearnos nuestra forma de hacer las cosas partiendo de los cimientos que ya hemos establecido? No es necesario que repitamos ‘campeonato, campeonato, campeonato’ a diario, por mucho que ya hayamos vivido esa experiencia. ¿Somos capaces de reconstruir esos cimientos?”.


¿Qué implica esto para Draymond Green?

Sería prematuro dar por segura la permanencia de Green en los Warriors para la próxima temporada. El jugador posee una opción de contrato por valor de 27.6 millones de dólares que, en caso de ejercerla, podría convertirlo en una pieza indispensable para cuadrar los salarios en cualquier traspaso de envergadura —mediana o grande— que los Warriors intenten concretar.

No obstante, el regreso de Kerr constituye, cuando menos, una promesa por parte de la organización de valorar el presente, incluso mientras se planifica el futuro.

En este mismo sentido, fuentes internas del equipo han revelado que no tienen intención alguna de poner a Green en el mercado ni de forzar su salida. En la cancha, siguen considerándolo un factor ganador que aporta valor, dotado de un repertorio defensivo de élite que se magnifica cuando lo que hay en juego es de gran importancia. Fuera de la cancha, la organización considera que ha completado una temporada positiva en su rol de líder; además, su perspicacia y su voz autorizada lo convierten, en la práctica, en un asistente técnico más.

Sin duda alguna, ambas partes debatirán los pros y los contras de ejercer o no la opción de contrato, así como la posibilidad de firmar una extensión por una cifra inferior. Las fuentes del equipo señalan que la vía de la extensión a largo plazo solo resultaría lógica para la organización si esta generase el tipo de espacio salarial inmediato necesario para incorporar una pieza útil al equipo. Pero esas son conversaciones que quedarán para los meses de junio y julio.

Por el momento, el regreso de Kerr supone una noticia beneficiosa para Green.


¿Qué sigue?

La lotería. El domingo es un día vital para un puñado de franquicias de la NBA, ya que sienta las bases para la temporada baja. Si los Warriors logran ascender a los cuatro primeros puestos, tendrán ante sí una decisión trascendental: o bien buscar y seleccionar al prospecto con mayor potencial de crecimiento, o bien ofrecer en el mercado de traspasos lo que constituirá un activo de primerísimo nivel.

Si los Warriors pretenden competir seriamente en el mercado de traspasos por Giannis Antetokounmpo, Kawhi Leonard (si es que realmente está disponible) o cualquier otra estrella, esta elección sería, sin duda alguna, un requisito indispensable. En los últimos compases de la era Curry, este es un asunto que merece ser debatido.

No obstante, existe la otra cara de la moneda. La plantilla de los Warriors necesita desesperadamente una inyección de juventud a medida que el equipo transita hacia una etapa posterior a los años de Curry. Ganaron 37 partidos la temporada pasada, y cuatro de sus jugadores más importantes tienen 36 años o más.

Butler y Moody se perderán una parte considerable de la próxima temporada, lo que dejará al equipo desprotegido en las posiciones de alero. A menos que se produzca un traspaso de gran envergadura, se trata de una plantilla más próxima a la parte baja de la conferencia que a la cima; por consiguiente, renunciar a la oportunidad que ofrece la lotería de incorporar un talento joven a cambio de un movimiento marginal podría resultar una decisión poco sensata.