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¿Por qué el Argentino de Selecciones Mayores es el torneo más esperado del año?

No son muchas las oportunidades para ver a los mejores jugadores del país vistiendo la camiseta de sus asociaciones provinciales. Para cada uno de ellos es el momento más esperado para reencontrarse con amigos, con familias y con sus raíces. Pero ellos no son los únicos que disfrutan, porque alrededor congregan centenares de personas esperando ver el mejor hockey. Para muchos, es la oportunidad de ver ídolos, de disfrutar extensas jornadas en las que verdaderamente se respira hockey. Hockey y nada más. Un torneo en el que las emociones se ponen a flor de piel, donde las risas y los llantos son moneda corriente. Donde un acierto o un error te coloca en la pelea grande o en la de abajo. Un torneo en el que se juega, se compite y en el que se deja todo por defender esos colores que facilitaron herramientas para formarse como jugadores, pero también como personas. Sonrisas para los flamantes campeones y quienes se llevan en el pecho una medalla, y el desconsuelo para aquellos que pierden la categoría.

Del 26 al 29 de mayo, la Asociación Santafesina, en conjunto con la Confederación Argentina de Hockey (CAH), se convirtió en anfitriona del Argentino de Selecciones Mayores, el certamen a nivel provincias de mayor envergadura, que reúne a los ocho mejores equipos de damas y de caballeros. El sintético de la Asociación, instalado a fines del 2019, a metros del Centro de Alto Rendimiento de la provincia, y que la pandemia lo privó de ser sede antes, se convirtió en la base de operaciones del torneo. La cancha del Club Náutico El Quillá ofició de respaldo para lograr completar los 40 partidos que se desarrollaron en menos de 96 horas.

Fue un torneo esperado, por los jugadores pero sobre todo por la gente. El Covid-19 paralizó al mundo y como consecuencia, infinitas actividades. En 2020 no hubo torneos nacionales y recién en 2021, se jugó un puñado de ellos, en modo transición -sin descensos ni ascensos-. Por eso, el de esta edición fue entonces esperado. Porque volvió a ser competitivo y en especial porque no hubo una sola jornada en el que todo el perímetro de la cancha estuviera colmado de gente, incluso quedando chico para semejante torneo.

La presencia de 314 jugadores, más cuerpos técnicos, hicieron del evento toda una fiesta. Leonas, Leones, Leoncitas y Leoncitos. Todos ellos se volvieron el centro de atención y sacaron más de una sonrisa ante el pedido de una foto o un autógrafo. Porque la llegada a la cancha de Delfina Merino y Micaela Retegui -hoy desafectadas de Las Leonas- generaron revuelo en cada jornada. Otra gran protagonista fue la cordobesa Victoria Miranda, reciente capitana del equipo de Las Leoncitas que participó del Mundial Sub 21 en Sudáfrica, y quien también fue elegida la mejora jugadora del Argentino. Los Leoncitos, campeones del mundo en India en diciembre pasado, tampoco pasaron desapercibidos: 13 de ellos estuvieron presentes. Bruno Stellato, Facundo Sarto, Tadeo Marcucci, Ignacio Ibarra, Franco Agostini y Francisco Ruiz (Buenos Aires), Agustín Cabaña Santi (Mendoza), Joaquín Krüger, Facundo Zárate y Lautaro Domene (Córdoba) e Ignacio Nardolillo (Tucumán) también repartieron sonrisas.

Más allá de las caras conocidas, esta edición del Argentino tuvo notadas ausencias, en especial de Leonas. Un Argentino que coincidió con la gira previa del seleccionado de cara al gran objetivo del año: el Mundial que se jugará a partir del 1° de julio. Y quizás, lo sintieron puntualmente ese ese puñado de asociaciones provinciales que no pudo tener entre sus filas a sus referentes, por caso Mendoza (6°) sin Delfina Thome, Córdoba (2°) sin Julieta Jankunas ni Daiana Pacheco, como así tampoco Bahía Blanca (4°) que no pudo contar con Valentina Costa Biondi ni Bárbara Dichiara (lesionada). Pese a las ausencias, el torneo cumplió, se disfrutó y permitió, una vez más, el encuentro y reencuentro del hockey federal y de la gente.