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La cronología de los cambios de competición en el fútbol argentino

El fútbol argentino está acostumbrado a las modificaciones permanentes. En tiempos normales, era habitual que se cambiaron reglas y formatos de torneos casi sobre la marcha. ¿Por qué sería distinto ahora, en medio de la incertidumbre del fútbol mundial por la pandemia del coronavirus?

Durante muchos años la Argentina jugó un solo torneo largo, el campeonato de Primera División. Este certamen se disputó desde 1931, con la llegada del profesionalismo, hasta 1966. A partir de 1967 se llevaron a cabo dos competiciones: el torneo Metropolitano y el Nacional, donde se sumaban equipos del Interior del país.

Estos dos campeonatos siguieron hasta la temporada 1985/1986, cuando se pasó al torneo de Primera División únicamente. En 1990 llegaría un original formato de torneos cortos: el Clausura (llamativamente, el Clausura era el que abría la temporada) y el Apertura, a una sola rueda de todos contra todos. El ganador de cada uno de estos torneos debía jugar una final para definir al campeón de la temporada. Ese año, el Newell’s de Marcelo Bielsa le ganó al Boca del Maestro Tabárez por penales.

Como la definición pareció injusta (Boca había ganado su torneo invicto en diciembre de 1990, pero jugó la finalísima en julio del año siguiente y con un equipo al que le faltaban sus dos máximas figuras), desde la siguiente temporada los ganadores del Clausura y el Apertura serían campeones sin necesidad de disputar una final. Así los torneos cortos lograron aceptación y se mantuvieron hasta el 2011/2012.

Los campeonatos de 19 fechas les daban chances a los clubes más humildes y con planteles más cortos y de menor presupuesto, de pelear por un título. Y hasta de poder ganarlo. En cuanto a los promedios, en 1983 se implementó un sistema por el cual no pierden la categoría los últimos equipos de la tabla, sino los equipos que suman, en promedio, los peores coeficientes de las tres últimas temporadas. A priori, una ventaja para los grandes. Pero el descenso de River en 2011, y luego el de Independiente en 2013, alteró esa lógica.

A partir de 2011/2012, el nombre de Apertura y Clausura se cambió por Inicial y Final. Se volvió al sistema original de 1990 que no era bien visto; es decir, un ganador por cada certamen, y una nueva definición para decidir al campeón de la temporada. Pero en el medio del torneo se dio marcha atrás. Como era de suponerse, esta nueva-vieja modalidad no era aceptada. Finalmente se cambió la palabra “ganador” por “campeón” y todo siguió como antes, con la inclusión de la Copa Campeonato en 2014 entre ambos campeones. En su única edición, River Plate venció por 1-0 a San Lorenzo en la "Súper Final" disputada en San Luis y, además de clasificar a la Copa Sudamericana y a la Supercopa Argentina, sumó otra estrella.

En 2015, tras un torneo corto de Transición sin descensos que ganó Racing (2014), se decidió ascender desde la B Nacional a 10 equipos en una sola temporada, para formar un súper campeonato con 30 clubes.

El título lo ganó Boca, pero el sistema de competición con 30 equipos jugando todos contra todos resultó poco atractivo. Así que luego de los 10 ascensos se decidió aumentar el número de descensos, para tratar de llegar de forma paulatina a una liga más normal: el número debía ser de 22 equipos.

En el medio se jugó otro torneo de Transición, con equipos divididos en dos zonas. El campeón fue Lanús, tras derrotar en la final a San Lorenzo.

En 2016/2017 se volvió al campeonato de Primera División tradicional, que un año más tarde se convertiría en la Superliga Argentina de Fútbol. Sin embargo, antes del inicio de la pandemia y de la suspensión de la temporada, la AFA y los clubes habían decidido volver a tomar el control de las competiciones.

Al comienzo de la temporada 2019/2020 las reglas estaban claras: habría tres descensos a la Primera Nacional, y dos ascensos. Pero por presión de varios clubes y en medio de la definición del torneo, se especuló con la posibilidad de que haya sólo dos descensos directos y una Promoción, con el perdedor del Reducido del ascenso. Finalmente, el plan original no se modificó.

Lo cierto es que en los últimos cinco años en el fútbol argentino ningún torneo mantuvo el mismo formato que el de la temporada anterior. Siempre hubo modificaciones. Ahora, obligados por el parate y la pandemia, los dirigentes anunciaron nuevos cambios. Se suprimieron los descensos: hasta 2022 ningún equipo perderá la categoría.

En fin, el fútbol argentino desde hace mucho vive tiempo de cambios. Nada parece ser seguro. ¿Por qué las cosas iban a ser distintas en plena pandemia y en medio de la cuarentena?