Una máquina de ganar

ROMA -- Si vamos a analizar lo ocurrido en el campeonato italiano de fútbol, "el torneo más difícil del mundo", no puede haber ninguna duda: el 2007 fue el año del Inter.

Luego de 17 fechas de la actual temporada, el equipo campeón de Italia lidera con 43 puntos, producto de 13 triunfos y 4 empates, sin caídas. Si a eso le sumamos también el final de la estación anterior, llegamos al escalofriante número de 92 puntos, producto de 28 victorias, 8 empates y una única caída en 37 partidos, con el promedio extraordinario de 2,48 puntos por match.

Para que ustedes tengan una idea más acabada de lo que eso significa, en toda la historia del Calcio sólo un equipo pudo hacer mejor, la Juventus de 1932, aquella de los 5 títulos consecutivos: en ese caso, con 27 triunfos, 2 empates y 4 caídas, aplicando la regla de los tres puntos, obtenemos un extraordinario promedio de 2,51, pero vale notar que hablamos de 33 partidos en lugar de 37 y de una época en la que no existían las competiciones internacionales y los compromisos de entresemana.

En suma, una verdadera marcha triunfal, en la que se logró también el récord absoluto de triunfos consecutivos, 17, y el de puntos totales al final de un campeonato (94). Una campaña extraordinaria que, por ahora, no muestra síntomas de quererse acabar. Veremos más en detalles los secretos y las razones de ese éxito arrollador.

El brillo de los triunfos del Inter podría quitarle visibilidad a lo conseguido por la Roma, lo cual sería realmente injusto. Por esa razón, en este balance miraremos uno por uno a todos los equipos, tratando de analizar su rendimiento hasta aquí y de adivinar que le depara el futuro más próximo.

UNA MÁQUINA DE GANAR
Al final, luego de muchos años de pruebas y búsquedas, Moratti logró construir la ecuación perfecta: un entrenador que responde a su gusto y que sabe manejar a los jugadores, un plantel realmente estelar y, en especial manera, completo en todos los roles y las líneas, con las justas jerarquías y un equilibrio asombroso entre campeones, primeras y segunda líneas. El Inter aprovechó muy bien las circunstancias que se crearon luego de Calciópolis y creó una estructura que ahora será muy difícil de derribar y que parece destinada a muchos años de triunfos.

Con respecto al estilo de juego, eso no está muy bien definido: el Inter practica un juego nórdico, eso es potente y muy físico, gracias a la presencia en su plantel de muchos jugadores fornidos, aún los más talentosos como Ibrahimovic o Cruz. Justamente esa mezcla de potencia y habilidad crea esa máquina perfecta para ganar. El único defecto, por ahí, es que el juego fluye de manera demasiado previsible y que los jugadores están convencidos de que no hace falta crear mucho porque los goles de cualquier manera llegarán, algo muy peligroso especialmente en los partidos decisivos.

En efecto, el gran defícit de este equipo lo encontramos en aquel tipo de competencia: perdió dos veces en octavos en Champions a mano de rivales seguramente más débiles, perdió la Copa Italia y la Supercopa italiana derrotado por la Roma. Algo parecido le pasaba a los acorazados de Fabio Capello, el Milan de los Noventa y la Juventus 2003/05.

Con respecto al torneo en curso, el Inter tiene dos puntos menos que en la temporada anterior, pero en este caso hubo muchos lesionados y además se trata de un torneo mucho más equilibrado: podría decirse tranquilamente que el resultado de este año es aún mejor que el anterior. En realidad, lo obtenido hasta aquí está un poco manchado por los arbitrajes, demasiado sumisos y obsecuentes: el Inter tiene entre 4 o 5 puntos más de los que mereció en la cancha.

Habrá incorporaciones en el mercado de enero, seguramente un defensor, luego de la lesión de Samuel, y un volante (o dos, si uno de los elegidos fuese Maresca que no puede jugar en Champions).

EL FÚTBOL MÁS LINDO
Si el Inter es una perfecta máquina para ganar, la Roma es un orquestra que entrega la música más agradable, el fútbol más lindo y espectacular. Cuando el equipo funciona tal cual Luciano Spalletti lo diseñó, es realmente el cuadro más fuerte del mundo, en el sentido de que le puede ganar a cualquiera.

Obviamente, semejantes cumbres de rendimiento no son fáciles de conseguir y, sobretodo, de mantener en el tiempo. Para eso el equipo, en el curso del verano, fue atentamente reforzado: las llegadas de Giuly, Esposito, Cicinho, Juan y la recuperación de un talento perdido como Vucinic levantaron notablemente el nivel del equipo.

Que, sin embargo, sigue dependiendo en demasía de Totti, en primer lugar, y de la buena performance de algunos comprimarios importantes como Perrotta, Taddei y Mancini. Especialmente los dos aleros brasileños son fundamentales para que la magia del fútbol de Spalletti se produzca.

Además, es difícil creer que la Roma le pueda pelear hasta el final el título al Inter, porque no presenta la misma feroz determinación de aquel: como todo los equipos creativos, sufre de bajones inesperados de concentración. También hay que decir que las diferencia de siete puntos en la tabla es realmente mentirosa, puesto que, si el Inter tiene alguna unidad de más, a la Roma le están faltando por lo menos cuatro puntos: sin errores arbitrales, el equipo giallorosso hasta podría ser líder. No debería haber ningún tipo de movimiento en el mercado de enero.

LA VIEJA SEÑORA CORRE DE ATRÁS
La Juventus de Claudio Ranieri está produciendo un verdadero milagro. Luego de todo lo ocurrido, los dirigentes armaron un equipo que estaba para arrimarse arriba, sin pretender traparse a las primeras posiciones. En cambio, el equipo está tercero, a tan sólo una unidad de la Roma, teóricamente aún en carrera por el título.

Máxime considerando dos cosas: en primer lugar, la Juventus es el único entre los grandes que no tiene compromisos de copas internacionales, con todo lo que eso significa a nivel de desgaste; además, el equipo no podrá que mejorar en futuro, en especial con los refuerzos (pocos y medidos) que seguramente serán adquiridos en el mercado de enero y con la recuperación de Camoranesi, que Ranieri espera con ansia.

En el balance, la Juventus puede decirse en igualdad con el tema referís: fue perjudicada en un par de ocasiones (clamoroso lo de Nápoles) pero también recibió un par de regalitos (tipo el derbi ante Torino o el partido ante Fiorentina). Lo importante es que el equipo, en una primera rueda que obviamente tenía que ser la más complicada, no perdió ni un enfrentamiento directo.

En el mercado de enero la Juventus será seguramente bastante activa, como quedó dicho: se busca un central defensivo, que casi seguramente será Zapata, y un hombre con las características de creatividad para la zona central. Suena muy fuerte el nombre de Van der Vaart. Además, podría volver Marchisio de Empoli, donde a su vez volvería anticipadamente Almirón.

EL FACTOR "DI NATALE"
Muchas veces ocurre que un jugador logra empujar hacia arriba a un equipo: por ejemplo, pasó con Batistuta en Florencia. Claramente, para que ese progreso sea permanente y sólido, también el resto del equipo tiene que estar armado de manera correcta.

El Udinese, cuarto con 29 puntos, a 6 de la Juventus, tiene a dos de los defensores jóvenes más interesantes de Italia, Felipe y Zapata, a un alero de nivel como Mesto, pedido por media Italia, a un joven extremadamente interesante como Inler, una de las máximas revelaciones del torneo, y en ataque el entrenador Pasquale Marino tiene para tirar manteca al techo con Quagliarella, Pepe, Asamoah, Floro Flores y hasta el joven y prometedor Paolucci.

Pero el alma de todo sigue siendo Di Natale, este petiso habilidoso que encontró en la convocatoria a la selección (es uno de los "pichones" de Donadoni) el estímulo justo para volverse de talentoso indisciplinado a uno de los mejores jugadores de la actualidad del Calcio. De su continuidad de rendimiento, sin duda, dependerá el futuro del equipo, que difícilmente podrá permanecer entre los cuatro primeros y que sin embargo podría llegar a ser el verdadero árbitro del torneo, máxime porque hasta aquí demostró jugar mejor con los grandes que con los chicos. No debería haber movimientos en el mercado de enero.

LA FUERZA DE LA JUVENTUD
La Fiorentina eligió un camino diferente a todos los demás: adquirió pensando en el futuro y, de hecho, tiene el plantel más joven de la primera división, por lo menos entre los equipos que se ubican tan arriba en la tabla.

Claramente, la juventud tiene cosas buenas pero también de las otras, especialmente la falta de experiencia y la mayor dificultad para mantener un nivel constante de rendimiento. En efecto, la Fiorentina arrancó la temporada muy bien pero luego se desdibujó un poco, llegando a tener una racha de cinco partidos sin triunfos que la alejó definitivamente de la lucha por el título. La caída, es fácil de verificar, comenzó justamente luego del partido ante Inter, en el que los muchachos pudieron apreciar cuanto les queda aún por recorrer para arrimarse a los campeones de Italia.

Con respecto al futuro, el tiempo claramente juega en favor de Césare Prandelli, porque los jóvenes de su plantel no podrán que mejorar y porque el nivel general del equipo es seguramente de primer orden. Lástima la grave lesión de Frey, que podría crear un problema en el comienzo de la segunda rueda. De contra, para subrayar el óptimo nivel de Christian Vieri y la vuelta del argentino Santana, uno de los elementos más talentosos del plantel. No debería haber movimientos importantes en el mercado de enero.

OTRA VEZ SOPA
Es muy difícil llegar a niveles de excelencia cambiando continuamente de entrenador: eso es algo que Maurizio Zamparini, volcánico presidente del Palermo, debería aprender de una vez por todas. Máxime si al final acaba siempre casándose con Francesco Guidolín: ¿qué Palermo tendríamos ahora si lo hubiese dejado trabajar estos años en paz?

De cualquier manera, el equipo se ubica en una zona de frontera entre los grandes y los más chicos. Zamparini pretende meterlo arriba y, de hecho, el público de la ciudad es muy seguidor y garantiza un buen nivel de ingresos, pero el primer enemigo es justamente el carácter del presidente, que no le deja al equipo tiempo y serenidad para crecer tranquilo.

Ahora, con Guidolín de vuelta al timón, el Palermo debería estabilizarse, máxime porque tiene una defensa muy buena (con puntas de excelencias en Barzagli y Zaccardo, ambos campeones del Mundo) y una delantera muy interesante, con un gran goleador como Amauri, un joven de futuro garantizado como el uruguayo Cavani y un delantero atípico pero muy peligroso como Miccoli. Para completar el plantel faltaría un armador, el jugador que remplaze a Corini, quien fue vendido sin que se encontrara su sucesor (¿quién tiene la culpa de eso, presidente?). Es difícil que ese agujero pueda ser tapado en el mercado de enero: por eso, el Palermo deberá conformarse con luchar un puesto en Copa UEFA.

UN FELIZ REGRESO
La verdad es que la Serie A no es la misma cosa sin el Nápoli: ahora que los celestes volvieron, se nota la diferencia. Por encima, esta nueva dirigencia, liderada por el famoso productor cinematográfico De Laurentis, parece decidida a hacer las cosas bien: para esta temporada armaron un equipo apto para permanecer sin sufrimientos, para la próxima el programa es el de escalar posiciones y arrimarse a los de arriba, con la pretensión de llegar a pelear por el título en los próximo cinco años. Un programa realista y posible, máxime considerando la fuerza del público napolitano, fiel y seguidor como ningún otro en Italia.

Decíamos de la buena tarea de los dirigentes, algo fácil de comprobar considerando que por lo menos tres de las máximas revelaciones del torneo han sido descubrimientos del director general Pierpaolo Marino: hablamos de Lavezzi, Hamsik y Gárgano, tres talentos purísimos traídos al Calcio para vestir la camiseta celeste. Sobre esta base, habrá que edificar el futuro. Con respecto al futuro más inmediato, la prespectiva de luchar un puesto en Copa UEFA no parece tan descabellada, máxime si el equipo seguirá con la misma humildad.

OTRA CARGA DE DEL NERI
Luego del milagro llamado Chievo, Lugi Del Neri parecía haberse extraviado: las malas experiencias en Porto y, especialmente, al frente de la Roma, parecían haber frenado la que parecía una carrera brillante.

En Bérgamo, al timón de la Atalanta, el entrenador parece haber encontrado nuevamente su medida correcta, que es la de una pequeña realidad de provincia que quiere crecer de la mano de sus jóvenes y gracias a un técnico experimentado y capaz de valorizarlos.

Eso es lo que está haciendo Del Neri en Bérgamo. Si bien su equipo fue el que más regalos arbitarles recibió hasta ahora (tiene por lo menos 6 puntos más por eso), también hay que decir que la Atalanta juega un lindo fútbol y que, a lado de jugadores expertos como Doni o Carrozzieri, viene subiendos jovencitos como Fernando Tissone, una de las revelaciones, o mejor dicho en este caso confirmaciones del torneo, y el defensor Daniele Capelli, también muy interesante.

En ataque, luego de la ida polémica (se peleó con el entrenador) de Zampagna, Floccari está tratando de hacerse cargo, pero no es de descartar una intervención del club en el mercado de enero para reforzarse justamente en la delantera.

LA VUELTA DE CASSANO
Nos esperábamos un poquito más, por la verdad, de la Sampdoria de Walter Mazzarri: pocos equipos pueden lucir una delantera tan variada y potencialmente devastadora como la integrada por Vincenzo Montella, Claudio Bellucci, Antonio Cassano, Emiliano Bonazzoli y Andrea Caracciolo.

Además, las excelentes tareas realizadas por el entrenador al frente de la Reggina hacían pensar que, en esta realidad mucho más poderosa económicamente, el técnico pudiera consagrarse definitivamente, algo que por ahora no se ha dado.

Claro que por ahí hay que tener un poco más de paciencia: el equipo se está armando, Cassano está volviendo a su verdadero nivel y, con un jugador así, ninguna meta está vedada. También defensivamente recién ahora los jugadores están digeriendo la fórmula de Mazzarri: estamos convencidos de que el equipo mejorará muchísimo en la segunda rueda, si las lesiones lo siguen permitiendo. No están previstas incorporaciones en el mercado de enero, por el contrario podría irse Caracciolo.

SEGUNDA CHANCE A LA SOMBRA DEL ETNA
Catania, en la temporada anterior, estaba realizando una campaña realmente extraordinaria, luego de la primera vuelta. Luego llegaron los trágicos hechos del 2 de febrero, con la muerte del oficial de policia Raciti y la suspensión de la cancha, que duró por toda la segunda rueda: el impacto fue tan grande que el equipo, inclusive, arriesgó la retrocesión.

Ahora, a la sombra del volcán Etna, se está viviendo una segunda chance. Inclusive, el equipo de Silvio Baldini parece más equilibrado del que había sido el Catania de Marino y ha encontrado en el uruguayo Jorge Martínez la figura y el ídolo que el público necesitaba.

Así, el equipo juega un fútbol bastante ofensivo, especialmente en su cancha, y tiene a jugadores de excelente nivel en todas las líneas, aún cuando evidentemente los dos que sobresalen son ambos hispanoamericanos, el peruano Juan Manuel Vargas en defensa, un jugador pedido por media Europa, y el ya citado Martínez.

El equipo, como quedó dicho, juega buen fútbol: si los dirigentes no escuchan las sirenas económicas y no venden en enero a sus mejores figuras, el equipo puede meterse cerca de los primeros, inclusive arrimando la zona UEFA.

VOLVER AL PASADO
Genoa fue uno de los clubes más exitosos y grandes de Italia. El presidente quiere volver a esos fastos, pero no será para nada fácil luego de más que medio siglo sin éxitos. Por ahora, la tarea de mantenerse sin sobresaltos en Serie A se está logrando bastante bien y por encima sin traiccionar el estilo de juego agresivo y dominante que el equipo tuvo en la Serie B.

Claro que, en primera división, las cosas no son tan fáciles y a veces encontrar el justo equilibrio no es simple. En este sentido, el hondureño León se está revelando la verdadera figura del equipo, en el sentido de que su presencia en la cancha condiciona de manera notable el juego de sus compañeros.

También ha sido importante la aparición de Borriello, por ahora máximo anotador del equipo, así como en adelante podría ser fundamental la recuperación total del argentino Figueroa, quien de todas maneras ya anotó un gol.

El presidente Preziosi parece decidido a traer a un delantero de peso, como Cristiano Lucarelli: no necesariamente se trate de una buena idea, porque el riesgo es el de romper los esquemas para poner al equipo a disposición del bomber, como pasaba en Livorno, sin garantías de que eso mejore la tabla de posiciones.

PRÍNCIPE EN EUROPA, CENICIENTA EN ITALIA
La máxima desilusión del torneo, que duda cabe, es el Milan. Campeón de Europa, luego campéon del Mundo, pero absolutamente alejado en el torneo local, donde en este caso le costará realmente atrapar hasta esa cuarta posición que necesita para no despedirse de la Champions League.

Actualmente, el Milan tiene 18 puntos y tres partidos menos, en Bérgamo ante Atalanta, en casa ante Reggina y en Livorno: teóricamente, ganando los tres, podría llegar a 27 puntso, lo que lo ubicaría sexto a dos puntos de la cuarta plaza. Es decir que los márgenes de recuperación existen, pero hay que apurar los tiempos.

Los problemas principales fueron relacionados con la ausencia de Ronaldo y el mal momento de los otros dos delanteros: el Milan se encontró de golpe sin poder de fuego, esperando enero para que Pato pudiese jugar, como si un chico de 18 años pudiera resolver los problemas del equipo campeón de Europa.

También el Milan fue víctima de malos arbitarje, junto a Reggina quizá el equipo más perjudicado: le están faltando por lo menos entre 8 y 10 puntos, es decir que teóricamente podría estar cerca de Roma y Juventus, pero aún así estaría alejado de la punta.

En lo que va del torneo aún no pudo ganar en San Siro, con 5 empates y 3 derrotas en 8 partidos: un síntoma claro de un problema más profundo de lo que los dirigentes quieran admitir. Difícil que se mueva algo en el mercado de enero, al no ser que Ronaldo se quede en Brasil: en ese caso, suena muy fuerte el nombre de Amauri, con Lucarelli que iría al Palermo.

MISIÓN PERMANENCIA
Parma, luego de la angustiosa permanencia de la temporada anterior, cuando Ranieri hizo un verdadero milagro, armó un buen equipo, manteniendo como base los jóvenes de gran nivel del club (Cigarini, Dessena, Pisanu) pero integrándolos con buenas adquisiciones como Bernardo Corradi, y Reginaldo. En un primer momento eso no pareció suficiente ante la ida de Giuseppe Rossi, verdadera carta de triunfo de Ranieri, pero más bien el equipo pagó la inexperiencia del nuevo entrenador Domenico Di Carlo.

Paulatinamente, el equipo se fue equilibrando, máxime como local, donde sumó el 90 por ciento de los puntos que tiene, 16 de 18. Queda pendiente el rendimiento como visitante, un problema de personalidad bastante natural en un equipo tan joven.

De cualquier manera, a menos de desastres, el equipo debería salvarse sin sobresaltos. No están previstas incorporaciones en el mercado de enero, a parte quizá un defensor externo, pero la tarea de mercado será la de no dejar ir a las joyitas de casa, es decir los jóvenes que nombramos más arriba, muy pedidos por todos los grandes clubes.

LOS ERRORES DE LOTITO
Difícilmente la Lazio vuelva a tener, en el futuro próximo, otra ocasión de medirse con los grandes de Europa en el máximo torneo continental. Fue un derecho que el equipo se ganó en un torneo falseado por las penalizaciones, una chanche que no supo aprovechar por los errores del presidente Lotito, quien se portó como amarrete en el mercado del verano y no potenció al equipo como debía.

Así, no sólo la Champions se fue, a pesar de un sorteo favorable que había regalado un grupo más que accesible, sino que el equipo está en graves problemas en el torneo local y se encuentra muy cerca de la zona descenso.

No se trata de un riesgo sólo aparente, porque la experiencia de Udinese hace dos años (se salvó del descenso en la última jornada luego de haber arañado la clasificación a los octavos de final) y del Chievo, que salió en el preliminar y acabó descendiendo, demuestran que es muy peligroso encarar la competición europea sin un plantel suficientemente armado.

Ahora, paradójicamente, Lotito gastará en enero la plata que debió haber puesto en julio, demasiado tarde para la Champions, por ahí aún a tiempo para salvarse sin sufrir en campeonato. Pero la ocasión perdida no volverá tan pronto.

TORO FRENADO
Es una de las máximas desilusiones del torneo, el Torino de Walter Novellino: realmente, nos esperábamos mucho más de este club. No todos tienen a nombres como Rosina, Recoba, Corini (como lo quisiera el Palermo...), Barone, Ventola, Di Michele, Bjelanovic. Un plantel de primera línea y un entrenador inteligente y preparado: esperábamos al Toro cerca de los primeros.

En cambio, el único partido digno de su potencial el Toro lo jugó en el clásico ante Juventus, luego deambuló por la tabla sin pena ni gloria pero más cerca del abismo que de los torneos europeos.

Ahora, sin embargo, Novellino parece haber encontrado la fórmula ganadora y, en las últimas fechas, el equipo mejoró muchísimo, incluyendo al partido ante la Roma que empató pero mereció ganar. El Toro, por otra parte, es otro que lamenta daños arbitrales, cuantificables en por lo menos tres puntos.

No debería haber movimientos importantes en el mercado de enero. Interesa el externo Franceschini, que Novellino conoce bien de la Sampdoria, y se hará una oferta, sin muchas esperanzas, por Lucarelli.

MEJORÍA GRANATE
Luego de las primeras fechas del torneo, el Livorno parecía destinado a un seguro descenso: el equipo no asimilaba la ida de Lucarelli y ni Tavano ni el español Tristán, llamados para remplazar al bomber, demostraban tener las condiciones para tan delicada tarea.

Pero en este caso el cambio de entrenador fue muy beneficioso: se fue Orsi, llegó Giancarlo Camolese y todo cambió como por arte de magia. Inclusive, Tavano y Tristán comenzaron a anotar y el equipo se alejó rápidamente de la zona caliente.

Sin embargo, el efecto Camolese se acabó pronto y parece claro que, en el próximo futuro, el equipo deberá luchar hasta el final para permanecer. El mercado de enero será sólo en salida: se irán uno entre Rossini y Diamante, Volpe y Alvarez.

LA CRISIS SE LLEVÓ A CAGNI
Fue una verdadera lástima: luego de la extraordinaria tarea de la temporada anterior, al Empoli le costó mucho el comienzo de la actual, en la que extrañaba muchísimo a su armador Almirón. La crisis, más de resultados que de juego, acabó costándole el puesto al verdadero artífice del milagro, Gigi Cagni: así de injusto es el fútbol.

La llegada de Alberto Malesani, hay que reconocerlo, trajo enseguida buenos frutos: el equipo comenzó a jugar, sumó un par de triunfos y se alejó un poco de la zona más caliente.

De cualquier manera, está claro que el equipo deberá sufrir hasta el final, porque no parece en condiciones de repetir lo anterior. En el mercado de enero podría irse Marchisio, quien es de la Juventus y regresaría a la base de manera anticipada: en cambio, volvería a Empoli Almirón.

CON BERETTA HAY UNA CHANCE
Siena es otro equipo que tuvo que cambiarlo al entrenador. Con Mandorlini, el equipo no ganaba y muchos jugadores interesantes habían desaparecido del mapa. Al final, no hubo más remedio que llamarlo de vuelta a Beretta, arttífice de la permanencia lograda a cinco minutos del final del torneo anterior con el gol de Negro sobre la hora.

Ahora, con Beretta al mando, las cosas parecen haber mejorado: volvió a aparecer Mario Frick, quien anotó varios goles seguidos cuando con Mandorlini ni era convocado. Pero el plantel necesita urgentemente refuerzos: hace falta un delantero, que debería ser el uruguayo Richard Porta, de River Plate de Montevideo, y además un volante y un externo defensivo derecho.

Así lleguen todos los refuerzos, de algo no hay dudas: el equipo deberá luchar otra vez hasta la última fecha para salvarse del descenso.

CANDIDATO FIRME
El presidente Foti, en los últimos años, se ha caracterizado por armar buenos planteles con poco gasto, algo que le permitía salvarse con cierta comodidad. Lo de la temporada anterior fue un milagro: el equipo permaneció a pesar de los 15 puntos de penalización y lanzó avarias figuras, en especial al delantero Rolando Bianchi quien formó, junto a Amoruso, la mejor pareja de toda la Serie A a nivel de realizaciones.

Pero este verano Foti exageró y desarmó el plantel: desde un comienzo fue claro que, esta vez, la permanencia sería una hazaña, máxijme poirque el entrenador debutante Ficcadenti no parecía a la altura de la difícil tarea. Por encima, en las primeras fechas la Reggina sufrió una serie de despojos, cuantificables entre 6 y 8 puntos.

La llegada de Renzo Ulivieri parece haber mejorado un poco las cosas, pero está claro que, en el mercado de enero, el presidente deberá recuperar el tiempo perdido. La primera incorporación será la de Christian Stuani, uruguayo del Danubio, autor de 20 goles en 15 partidos en el último torneo Apertura. También se busca un defensor y un volante, mientras deberían irse los daneses Stadsgaard y Tullberg y el uruguayo Alvárez.

UN MERCADO DESASTROSO
Era bastante fácil prever que el Cagliari se encontraría en problemas, y la razón esta vez tiene nombre y apellido, los del presidente del club Massimno Cellino, quien realizó en el verano una campaña de refuerzo realmente absurda.

Se fueron todos los delanteros, Suazo, Pepe, Langella y Esposito y, en cambio, llegaron tres pibes de 20 años, Matri, Acquafresca y Larrivey: ¿qué se podía esperar? Por encima, el presidente, en lugar de hacerse cargo de sus errores, sigue despidiendo técnicos: echó a Giampaolo, que ya en la temporada anterior había echado y vuelto a llamar, luego quiso echar a Sonetti y ponerlo de vuelta a Giampaolo, que rechazó indignado, ahora en lugar de Sonetti llega Ballardini, que no gana un partido dirigiendo desde el 15 de mayo de 2005.

De mercado se habla sólo como salidas, porque parece que el mejor jugador del plantel, Pasquale Foggia, se irá a otro lado. El descenso, lamentablemente, parece inevitable, a no ser que Cellino recapacite y ponga dinero.