Una multitud despidió a Foe

YAOUNDE (EFE) -- Más de 3.000 personas asistieron hoy en la Catedral de Notre-Dame, en Yaounde, al funeral del futbolista camerunés Marc-Vivien Foé, muerto el pasado 26 de junio mientras disputaba con su selección las semifinales de la Copa de las Confederaciones.

En el exterior del edificio se concentraron cientos de personas que querían ver el féretro del número 17 de los "Leones Indomables", portado por ocho oficiales de policía, y que pudieron seguir la misa por medio de altavoces.

Enmarcado por grandes retratos del jugador desaparecido , el porche de la catedral estaba coronada por una bandera blanca adornada, e la izquierda por un león y a la derecha por la bandera de Camerún.

El cuerpo de Foé estuvo acompañado por sus padres, su hermano, su esposa, Marie-Luise, y sus tres hijos, que rodeaban el féretro del jugador, cubierto por la bandera nacional, coronas de flores y tres retratos suyos.

También acudieron a los funerales el presidente de Camerún, Paul Biya, junto a otros miembros del Gobierno, el presidente de la FIFA Joseph Blatter, miembros de varias federaciones de fútbol africanas, y representantes del Manchester City y Lens, clubes en los que jugó el camerunés.

El féretro fue seguido por los compañeros del jugador fallecido en el equipo nacional, todos vestidos de negro, salvo el capitán Rigobert Song.

Ya en los días anteriores al funeral, centenares de personas pasaron la noche del viernes al sábado en el aeropuerto para esperar la llegada del vuelo en el que viajaban los jugadores cameruneses, junto al cuerpo de Foé.

El domingo, cerca de 50.000 personas asistieron al estadio de Yaunde, donde los restos del futbolista fueron expuestos por primera vez al público. En el estadio, con capacidad para 80.000 personas, se guardó un minuto de silencio en memoria del jugador.

Tras la ceremonia, el cortejo fúnebre se dirigirá al barrio de Biteng, a 15 kilómetros del centro de Yaounde, donde el jugador será inhumado, en el complejo deportivo que él mismo hizo construir.

Estos actos serán seguidos en los próximos días por funerales tradicionales en Nkoimeyang, pueblo de origen de Foé situado a 30 kilómetros de la capital.