Amistosos Internacionales

No cumplieron con las expectativas

ROTTERDAM (EFE) -- Holanda y Francia empataron a cero en un partido interesante en el que ninguno de los dos equipos se sobrepuso a las ausencias de hombres importantes, por lo que sólo sirvió para que ambos seleccionadores experimentaran con su efectivo de cara a la Eurocopa del próximo verano.

Se había hablado mucho de ausencias en los dos equipos, un debate que se justificó, sobre todo en el lado francés, donde Zindene Zidane se había quedado en Madrid con un leve problema físico y su baja dejó casi inútil el juego ofensivo de los "bleus".

Forzado a reemplazar a los ausentes, Jacques Santini se decidió por experimentar en todas las líneas del juego, más preocupado en probar a su efectivo de cara a Portugal que en colocar un equipo eficaz que le hubiera permitido sumar la 15 victoria consecutiva, una serie que ninguna selección ha logrado en la historia.

Más dispuesto a contar con los jóvenes, Dick Advocaat puso un equipo revolucionario que, sin embargo, echó en falta al delantero Ruud Van Nistelrooy, al que ni Makaay ni Rafael Van der Vaart hicieron olvidar.

Su contundencia de cara al gol hubiera sido clave para convertir en gol el dominio territorial que los "orange" practicaron en todo el encuentro.

Los holandeses tuvieron más el balón, sobre todo a partir de la segunda mitad, cuando la salida al campo del joven centrocampista del Ajax Sneijder, que dio a los naranjas un talante más ofensivo y puso en problemas a la defensa francesa.

Si durante los primeros 45 minutos las ocasiones brillaron por su ausencia, Holanda salió enrabietada tras el descanso y encerró a los franceses en su campo.

La mejor ocasión llegó en el minuto 49, con una internada de Overmars que terminó rechazando la defensa gala, pero el balón volvió al área francesa hasta que Rafael Van der Vaart a punto estuvo a introducirlo en la red de Barthez.

A medida que decayó el impulso holandés y que el baile de cambios enfrió el ritmo del encuentro, la intensidad del juego vino a menos y, ni el dominio territorial de Holanda, ni la entrada de Henry en Francia, permitió mover el marcador.

Sólo un fallo de apreciación de Bartehz en el último suspiro del encuentro despertó a los espectadores que vieron como el guardameta estuvo a punto de dejar que el balón se introdujera en sus redes al medir mal un bote.