Cuenta regresiva Rusia 2018, día 52: Las camisetas más lindas de la historia

Las camisetas también son protagonistas de los Mundiales ESPN

Originalmente, los uniformes de la Copa del Mundo cumplían el simple rol de distinguir a un equipo del otro. Hoy en día, están entre los rubros más lucrativos de este negocio. Las camisetas, que en algún momento cercano a 1930 eran de toalla, ahora están fabricadas con poliéster, pero bien podrían estar moldeadas con oro. Ante cada Copa del Mundo, los fabricantes hacen una fortuna con las camisetas de las Selecciones participantes.

El matrimonio entre el Mundial y el comercio comenzó en 1954 cuando el alemán occidental Adi Dassler proveyó a su nación debilitada por la guerra con una pequeña ventaja competitiva: revolucionarios tapones ajustables y retráctiles, que les permitían a los jugadores adaptar sus zapatos a las cambiantes condiciones del campo de juego en mitad de un partido, lo que permitió mitigar tanto la lluvia como el barro de Suiza. Los alemanes lograron salir victoriosos de esa Copa del Mundo, y Adidas comenzó a trepar desde ser un humilde fabricante de artículos deportivos hasta llegar a convertirse en un gigante global.

Nike se metió agresivamente en la refriega futboística en 1994, y desde entonces las dos marcas han utilizado cada Mundial como un feroz campo de batalla del marketing, un torneo dentro del torneo en el que ellos tallan a los equipos más destacados. Alemania, Argentina y España son equipos de Adidas. Brasil, Francia, Portugal e Inglaterra son parte del ejército Nike. El tercero en discordia es Puma, que calladamente se ha quedado con prácticamente todos los equipos de África.

La intensa competencia entre las tres compañías ha fomentado una frenética cultura de creatividad y reinvención en la que las camisetas de fútbol se han vuelto lienzos, y los diseños tienen la esperanza de vida de una mosca de la fruta. Cada uniforme experimenta un cambio extremo antes de cada gran torneo.

Estas camaleónicas condiciones hacen que el reto de juzgar cuáles camisetas son realmente épicas sea tan subjetivo como aventurar qué hace grande a una obra de arte determinada. Las performances legendarias ayudan a la elección (léase Brasil, 1970) pero no es de ninguna manera un hecho definitorio. De hecho, la mayoría de los equipos elegidos fueron eliminados en las ruedas de grupos (Zaire se fue después de tres goleadas en 1974). Algunas de estas camisetas son clásicos de la vieja escuela, mientras otras son reinvenciones audaces de que redefinieron el género. Lo que más importa es la primera impresión: el distintivo andar de arrogancia que le otorgan a un equipo que entra a la cancha para su debut mundialista, cuando todo aún parece posible, y las historias de éxito o fracaso todavía no se han desarrollado. Para robar una cita del romano Horacio (65 AC al 8 AC), las grandes camisetas son "poesía sin palabras": imágenes que se queman en tu retina, y permanecen allí largo tiempo después de que el equipo en cuestión fuera eliminado.

1-PERÚ, 1978

La descarnada franja que partía al medio la camiseta era un diseño simple, pero impactantemente efectivo. Fue el mejor equipo de la historia del país, pero quedó eliminado tras caer 0-6 ante Argentina. Sin embargo, si el fútbol fuera puntuado como el patinaje artístico, con calificaciones que implicaran el estilo, Perú se hubiera consagrado instantáneamente y sin ningún lugar a dudas como campeón del mundo. En Rusia volverá al gran torneo tras 36 años de ausencia con un diseño muy similar a aquél.

2-ZAIRE, 1974

Alguna vez Zaire se transformó en el primer equipo de una nación sub-sahariana en clasificar a una Copa del Mundo en la historia. El entonces presidente Mobutu aprovechó la oportunidad de utilizar el Mundial como un sitial para las relaciones internacionales a nivel global. Rebautizó como "Los Leopardos" al equipo nacional (que hasta ese momento había sido conocido como "Los Leones") para reflejar su sombrero marca registrada y demandó una victoria. Mientras su récord en el torneo (tres derrotas, 14 goles en contra, cero a favor) no pudo alcanzar las infladas expectativas de un continente entero, el diseño de la camiseta de Los Leopardos salió más que airoso de toda demanda. Era una obra maestra de tres partes, con elementos de diseño complementarios: un atractivo logo en el que un leopardo se agazapa para atacar una desprevenida pelota de fútbol, un trabajo de tipografía aparentemente simple y un cuello caído amarillo e informal. Los diseñadores de Adidas en la cima de su juego.

3-BRASIL, 1970

El plantel de Brasil, cargado con el explosivo poder de fuego de Pelé, Tostao, Gerson, Rivelino y Jairzinho, fue uno de los mejores jamás ensamblados. Su fútbol vistoso y elegante logró que el deporte se pareciera a una coreografía del Cirque du Soleil. Esta fue la primera Copa del Mundo transmitida en colores por televisión, lo que tiñó cada secuencia en los hogares con una cualidad evocativa, que capturaba el calor de las clásicas camisetas doradas de Brasil en todo su esplendor.

4-MÉXICO, 1978

A pesar de contar con el fenómeno goleador de Hugo Sánchez, los mexicanos cayeron en la ronda inicial tras caer sin atenuantes frente a Túnez, Alemania Occidental y Polonia. Lo que se mantuvo de su aparición en el Mundial fue la atrevida selección de los especialistas de jeans-y-ropa-casual, Levi's, que lograron estar a la altura de su promesa acerca de que "La Calidad Nunca Pasa de Moda" inventando este cómodo y verdoso uniforme de cuello en V.

5-HOLANDA, 1974

El magnífico cuadro holandés de Johan Cruyff jugaba "Fútbol Total", un radical estilo librepensador del fútbol que usaba el movimiento perpetuo y el pase como arma de confusión para sus oponentes. Vencido por Alemaia Occidental en la final, el brillante naranja de la camiseta holandesa fue lo único que terminó en el tope el podio, amplificando la vibra de pelo largo y calma permanente que transmitía el equipo. Cruyff era tan indispensable que tenía su propio uniforme hecho a medida. Dado que esta especie de maestro Jedi tenía como sponsor a Puma y las camisetas eran fabricadas por Adidas, él recibía una camiseta especialmente armada con solamente dos tiras, en lugar de las tradicionales tres.

6-DINAMARCA, 1986

¡Son rojos, son blancos, son dinamita danesa! Así cantaban los fanáticos de este equipo deliciosamente ofensivo, cuyos jugadores resplandecían vistiendo playeras. Cuando presentaron su camiseta, una delicada media casaca fabricada por la firma danesa Hummel, fue tan codiciada como el brío de ataque que tenían las fuerzas creativas del equipo, Michael Laudrup y Preben Elkjaer. En última instancia se convirtió en un estilístico precursor de lo que sería su suerte en el torneo, su simetría desbalanceada dejaba entrever que el fútbol es un juego con dos mitades, una en defensa y otra en ataque. Dinamarca aplastó a todas las promesas en la primera ronda, y emergió como la elección de muchos críticos a quedarse con el título. Un 5-1 a manos de España fue un golpe devastador de la realidad: una excelente ofensiva sin buena defensa sólo te llevará hasta los octavos de final.

7-CROACIA, 2006

Mucho antes de que Noruega encantara al mundo con su atuendo de vanguardia en el curling de los Juegos Olímpicos de Invierno, en Vancouver, Croacia había roqueado su look en los '90 con su controversial y audaz camiseta. Un estilo particular, a cuadros, que fue perfeccionado para 2006.

8-ESTADOS UNIDOS, 1994

El local Estados Unidos estaba desesperado por evitar la humillación de transformarse en el primer equipo anfitrión eliminado en la ronda inicial. La genialidad de su uniforme casi nunca recibió el crédito adecuado. El diseñador usó el humor para difuminar la presión de la situación. Las líneas curvas de la casaca titular proyectaban una confianza descontracturada y amante de la diversión. La camiseta suplente hacía resurgir los vaqueros gastados, tirándolos dentro de un campo deportivo y sugiriendo una enérgica inventiva con la que, muchos temían, el equipo no contaba ¿Cuán bien lucían estos modelos? Hasta la barba colorada de Alexi Lalas parecía genial cuando se los ponía.

9-ALEMANIA DEMOCRÁTICA, 1974

Si la Guerra Fría se hubiera decidido como un concurso de modas, todos estaríamos viviendo bajo el comunismo. En un Mundial jugado entre la tensión ideológica de todo el mundo, era absolutamente indicado que Alemania Oriental cayera en el mismo grupo que Alemania Occidental en la primera fase. Los del Este se quedaron con el partido, contra todo pronóstico, por 1-0. También ganaron la batalla del estilo. Sólido, con una caligrafía utilitaria atravesando el pecho, que llevaba al ojo a la parte superior del cuerpo obligándolo a enfrentarse con el idealismo del logo. El conjunto proyectaba un aire de amenaza suficiente para poner nervioso a sus más materialistas hermanos del Oeste.

10-ARGENTINA, 1986 (camiseta alternativa)

Las franjas blancas y cielo de la camiseta tradicional de Argentina son un clásico del diseño. Pero en 1986, cuando Diego Maradona esquivó a prácticamente todo el equipo de Inglaterra para lograr uno de los más grandes goles que el torneo haya presenciado jamás, vestía esta casaca completamente azul, de cuello en V, que traía a la mente el aspecto informal y deportivo de los ambos que usan los médicos. Mientras laceraba a la defensa inglesa, su camiseta parecía hacer una declaración de frescura, "Puedo salir de la cama en pijamas y aún así destrozarte".