Los Mundiales de Messi y Cristiano

Lionel Messi y Cristiano Ronaldo no paran de conseguir títulos con Barcelona y Real Madrid, romper récords y llevarse todas las distinciones a nivel individual. Por lógica, millones de argentinos y portugueses se ilusionan a lo grande cuando se avecina la Copa del Mundo. Sin embargo, incluso para ellos mismos, el Mundial es una deuda pendiente, y los números lo reflejan.

"Ojalá el fútbol me pague esa deuda", dijo la Pulga cuando le preguntaron sobre Rusia 2018. Es que, en sus tres participaciones mundialistas, siempre se quedó con sabor a poco. La última es tal vez la más dolorosa: condujo a su equipo hasta la gran final en el Maracaná, pero Alemania le sacó la copa de las manos en el minuto 113, con el recordado gol de Mario Götze.

Entre Alemania 2006, Sudáfrica 2010 y Brasil 2014, Messi lleva 15 partidos disputados , con 5 goles marcados y 3 asistencias, acumulando un total de 253 minutos por gol (1 gol cada 3 partidos). El cinco veces mejor jugador del mundo no tiene acostumbrados a los fanáticos del fútbol a esa media goleadora, que para cualquier jugador regular significaría un gran número pero es inferior a todos sus registros. Por ejemplo, si se toman sus números en Champions League, una copa de clubes útil para una justa comparación, se puede ver que la Pulga marcó un gol cada 102 minutos, casi un tanto por partido.

Sumado a la frustración de no poder demostrar su potencial en los Mundiales, la Pulga pasó por una etapa de sufrimiento generada por la gran presión de los hinchas albicelestes, que por los fracasos de 2006 y 2010 hicieron foco de sus criticas al jugador que venía de ganar La Liga de España, la Champions y el Mundial de Clubes en la temporada 08-09. Estas últimas dos con goles en las finales.

En aquellas copas de Sudáfrica y Alemania, Lio solo marcó 1 gol en total y se fue eliminado las dos veces en cuartos de final, una de ellas con una goleada 4-0 por parte de su verdugo de siempre, Alemania. "Hay gente que dice que no siento a la camiseta argentina, pero no es así", salió a declarar en aquel entonces.

A pesar de estas estadísticas negativas, la Pulga tiene algunas marcas positivas en Mundiales. Siempre terminó primero en el grupo y ganó todos los partidos de octavos de final sin necesidad de pasar por la instancias de penales. Además, fue fundamental para la selección de Sabella en la fase de grupos de la Copa del Mundo pasada, donde marcó 4 goles cuando el equipo parecía estar complicado ante rivales muy inferiores.

Cristiano Ronaldo, por su parte, integró varios planteles de una selección portuguesa que no se asemeja, en términos de nivel futbolístico, a la argentina. A pesar de la frustración que se llevó de sus experiencias mundialistas, la reciente obtención de la Eurocopa y sus éxitos con Real Madrid le hacen pensar distinto a Messi. "Ya no me quedan sueños por cumplir", declaró en este 2018.

Con Portugal, CR7 jugó 13 partidos, marcó 3 goles e hizo 2 asistencias (1 gol cada 4 partidos), y su mejor puesto en una Copa del Mundo fue el cuarto puesto en Alemania 2006. Aquel fue su primer Mundial, seguido por Sudáfrica 2010 y Brasil 2014, en los cuales se fue eliminado en octavos de final y primera ronda, respectivamente.

Al igual que Messi, Ronaldo tiene en su haber 5 Balones de Oro y esto lo aleja más de la posibilidad de consagrarse en Rusia 2018. Por más extraña que parezca esta lógica, sus fundamentos son concretos: de los últimos 5 ganadores del premio, ninguno pudo levantar la Copa del Mundo.

Tomando como referencia nuevamente la Champions League, Cristiano muestra una tendencia muy parecida a la de la Pulga. Tiene la increíble cifra de casi un gol por partido, además de haber marcado cuatro goles en tres finales distintas, mientras que en instancias finales de Copa del Mundo tiene 1 gol en cinco partidos, habiendo jugado todo el partido en cuatro de esos cinco duelos.

Afortunadamente para él y a diferencia de Messi, los aficionados portugueses no lo presionaron ni le hicieron sentir el peso de la 'deuda mundialista'.

Para Rusia 2018, Messi y Cristiano llegan en condiciones óptimas y con un nivel extraordinario, tienen todo lo necesario para romper con la tendencia que marcan estos números y consagrarse con sus selecciones. Además, no van a querer dejar escapar la que puede llegar a ser su última posibilidad de levantar la Copa del Mundo.