Ampuero: "Si no hubiera tenido esa última lesión, la UC me habría comprado"

Fue un año sinuoso para Branco Ampuero. El defensor de 25 años arrancó como titular en la Universidad Católica, club al que llegó a mediados de 2017, pero las lesiones lo lastraron y terminó viendo desde la banca como el equipo conseguía el título. El pasado 4 de diciembre la dirigencia le informó que no le compraría su pase a Antofagasta. Desde entonces, espera con una ardiente paciencia la definición de su futuro.

“Cuando llegas a un grande vas con muchas expectativas, hay que demostrarle a la dirigencia y los hinchas que estás a la altura. Pero me quedo justamente con la tranquilidad de que siempre estuve a la altura, me entregué por completo. Pero a futuro creo que hay que tener un poco más de calma, que uno se puede medir, es una lección aprendida. Hay veces que hay que pensar en el fin de semana, en los próximos desafíos y no en el hoy”, relató el jugador en entrevista con La Tercera.

El zaguero cree que le faltó algo de fortuna. “La última lesión es pura mala suerte. Primero me desgarré contra Audax, luego estaba listo para volver y en un entrenamiento se me quedó pegado el pie haciendo fútbol, en una fecha FIFA. Si eso no es mala suerte. Me hicieron otra resonancia y apareció otra lesión que se trató de una forma que no me ayudó en la recuperación y luego cuando supimos realmente lo que estaba pasando ya era tarde. Habíamos perdido demasiado tiempo y al final se me transformó en un esguince entre tibia y peroné”, afirmó.

Pese a todo, contó que se va conforme y cree que siempre respondió, que no le pesó la camiseta. “Tengo sentimientos encontrados. Si no hubiera tenido esa última lesión que me dejó un mes y medio fuera, mi tema hubiera sido totalmente distinto, estoy seguro. Tengo plena confianza que la UC hubiera hecho uso de la opción. Sin esa lesión, me compran. Pero me tocó despedirme y ahora solo queda esperar lo que viene con muchas ganas… y ansiedad. Quiero demostrar que estoy a la altura como defensor”, declaró.

Ampuero le tomó cariño a la UC, aunque iría a jugar a otra grande si lo llamaran. “No me incomodaría, no tendría ningún problema en hacerlo. Y en realidad, no tendría problema en irme a cualquier equipo. Siempre he sido transparente. Este es mi trabajo. Jugaré en el que me dé las mejores condiciones”, expresó.

Reinaldo Rueda lo nominó a principios de marzo, en su primer ciclo de trabajo, luego no desapareció de las listas. Él se lo toma con calma. “Creo que 2019 va a ser clave para mis pretensiones. Tengo que retomar nivel y ver qué pasa. Y no quiero sonar ni canchero ni agrandado, pero sé la calidad que tengo, sé el buen defensor que soy y el único obstáculo para seguir creciendo soy yo, mi físico, mi entrega, mi compromiso, y todo eso lo tengo. Mi desempeño donde esté finalmente va a decidir para qué estoy y en ese sentido no me apresuro. Solo quiero encontrar un equipo, jugar y demostrar lo que valgo”, cerró.