Los 20 agentes libres más importantes del 2019 en la NFL

Todos los contratos de la NFL que abarcan hasta la temporada 2018 quedan oficialmente cumplidos el próximo 13 de marzo, a las 4:00 tiempo del Este, convirtiendo a esos jugadores en agentes libres. Antes de eso, los clubes pueden renovar contratos con sus propios jugadores, y también deben decidir si emplean o no sus designaciones de jugador franquicia.

Eso significa que todavía pueden pasar muchas cosas de aquí hasta el inicio del nuevo año de la liga con los jugadores que apuntan hacia la agencia libre. Sin embargo, nunca es tarde para identificar al mejor talento que pudiera estar disponible en el mercado abierto.

Aquí presentamos a los 20 jugadores que, a nuestro juicio, deben ser considerados los 40 agentes libres potenciales más atractivos para este año. Será interesante ver cuántos de estos jugadores efectivamente logran alcanzar el mercado abierto, a partir del próximo 13 de marzo.

Jadeveon Clowney, LB, Houston Texans: Un primer recluta global en el draft del 2014, a sus 26 años de edad al día que abra el mercado, sería considerado la joya de la corona este año, en caso de llegar hasta esa instancia. Ha sido elegido al Pro Bowl en las últimas tres temporadas, y finalmente la defensiva de Houston empieza a mostrar el potencial que puede tener una vez que jueguen juntos, sanos, Clowney y J.J. Watt. Los Texans querrán más de eso, y es momento de aprovechar que todavía no tienen que desembolsar en grande por su quarterback, Deshaun Watson, para acomodar un nuevo contrato para Clowney junto a lo que ya pagan a Watt.

DeMarcus Lawrence, DE, Dallas Cowboys: Veinticinco capturas en el último par de años, ambos de Pro Bowl, han catapultado a Lawrence al radar de todos los coaches de línea ofensiva de la liga. El año pasado, jugó bajo la designación de jugador franquicia, y existe una buena posibilidad que lo deba hacer de nuevo, si Dallas lo quiere retener. Eso sí, bajo ese acuerdo de un año, los Cowboys le tendrían que pagar alrededor de 20.5 millones de dólares, un aumento sustancial respecto a los 17.1 millones que le pagaron en el 2018. El contraargumento sería que, después de un segundo año bajo la etiqueta de jugador franquicia, si Lawrence mantiene su trayectoria ascendente a sus 27 años de edad, sería prácticamente imposible de firmar para el 2020 y más allá en Dallas. Un contrato multianual ahora sería lo más recomendable para los Cowboys.

Le'Veon Bell, RB, Pittsburgh Steelers: Cuando está enchufado, es uno de los mejores tres corredores en esta liga, y si soy honesto, me parece que se trata del mejor jugador en esta lista, independiente de la posición. Sin embargo, un año alejado del juego y la noción de que podría no ser un "jugador de equipo", podría causar reservas en más de una franquicia. Aunado al hecho de que juega una posición que se ha visto financieramente castigada en agencia libre en los últimos años, y quizás Bell tenga que conformarse con un contrato menor al que imagina en su cabeza. Eso sí, tiene apenas 26 años de edad y esta temporada fuera del juego podría ser maravillosa en términos de recuperación para su cuerpo, después de la inmensa carga que llevaba en la ofensiva de los Steelers. Se trata de la clase de jugador alrededor del cual hay que idear el plan defensivo, pero hay que esperar a ver cuál es la siguiente movida de la gerencia de Pittsburgh, que todavía tendrá algún recurso para no dejarlo ir sin dar batalla.

Dee Ford, LB, Kansas City Chiefs: Si este año tu equipo está en busca de un especialista en capturar quarterbacks de élite, es probable que se queden con las ganas. Como en el caso de los dos jugadores mencionados arriba, sería sorpresivo ver que Ford llegue al mercado abierto. El linebacker que estaría por jugar su sexta temporada es una prioridad para el gerente general Brett Veach. Ford viene de su primera temporada iniciando los 16 partidos de la campaña regular, y también de su primera temporada con doble dígito en capturas. Eso le ganó su primer viaje al Pro Bowl en un año en que fue crítico para compensar por la ausencia de Justin Houston. La designación de jugador franquicia es una posibilidad. Eso sí, será interesante ver cómo Ford y el resto de los defensivos de Kansas City se adaptan a un nuevo esquema defensivo, cuando pasen al 4-3 de Steve Spagnuolo tras librarse del 3-4 que ejecutaba Bob Sutton.

Landon Collins, SS, New York Giants: Tres selecciones al Pro Bowl y una designación al equipo All-Pro convierten a Collins en uno de los jugadores que serán más codiciados en el mercado abierto, si es que los Giants permiten que llegue hasta esa instancia. No obstante, no hay garantías de que se mantenga en un uniforme de los Giants. Después de todo, hay versiones de que el cuadro neoyorquino estaba pidiendo una selección de segunda ronda por el defensivo de 25 años de edad antes del límite de canjes de la temporada pasada, y que la oferta más alta que recibieron fue una selección de tercera ronda. Quizás una designación como jugador franquicia y un subsecuente traspaso funcione. En todo caso, me parece que se trata de uno de los jugadores más interesantes del siguiente periodo de agencia libre.

Earl Thomas, FS, Seattle Seahawks: Nadie puede dudarlo. Las emociones abrumaron a Thomas mientras era sacado del campo con una lesión en la pierna que acababa con su temporada, y su carrera con los Seahawks, después de que el equipo se negara a extender su contrato. Ahora, con 29 años de edad, después de no jugar los 16 partidos de temporada regular desde el 2015 y saliendo de una severa lesión, Thomas debe convencer a los potenciales interesados en que puede seguir siendo un jugador de élite. Dos equipos a tener en la mira para Thomas: los Cowboys --donde el propio Thomas tendría interés en jugar-- y los San Francisco 49ers, donde juega su antiguo socio del "Legion of Boom", Richard Sherman.

Ndamukong Suh, DT, Los Angeles Rams: Después de pasar las primeras ocho temporadas de su carrera con dos equipos --Detroit Lions y Miami Dolphins-- que aspiraban a muy poco, Suh pudo formar parte de una plantilla con calibre de campeonato. En la defensiva de los Rams, Suh no tenía que cargar solo con toda la responsabilidad, y respondió con una de sus mejores campañas como profesional, si buen ahora no fue reconocido con invitación al Pro Bowl. Es más, fue una campaña sin incidentes fuera del campo para Suh. Suh llegó originalmente a los Rams a cambio de un contrato de solamente una temporada y conviene a los angelinos retener a uno de sus pilares defensivos si quieren regresar al Super Bowl. Los Rams elevaron su nivel defensivo hacia el final de la campaña y en postemporada y Suh fue parte importante en ello. Me parece que ha encontrado una buena casa como vecino de Aaron Donald.

Tyrann Mathieu, FS, Texans: Me sorprendió ver que el año pasado, Mathieu no tuviera un número mayor de equipos interesados, pero es claro que un historial de lesiones al inicio de su carrera y una interrogante respecto a cuál es su mejor posición dentro de la defensiva secundaria influyeron en eso. En Houston, Mathieu ciertamente tuvo sus momentos. Por segundo año consecutivo pudo iniciar los 16 partidos y empató su marca personal en tacleadas, encontrando un rol híbrido que le permitió marcar su mejor total de capturas como profesional, con tres. No estoy tan seguro que los Texans lo vean como una pieza imprescindible en su defensiva, y yo apostaría a que llega al mercado abierto. Una vez más, necesitará encontrar a un equipo interesado con un plan muy específico para sus habilidades.

K.J. Wright, LB, Seahawks: Cuando está completamente sano, es difícil encontrar a un apoyador externo más completo que Wright en la NFL. El problema es que jugó apenas cinco partidos en la temporada pasada por problemas de rodilla. Con todo y eso, se espera que haya muchos equipos interesados en sus servicios. Wright ha dicho que le gustaría seguir jugando al lado de su compañero y amigo Bobby Wagner en Seattle, pero no hay ninguna garantía de que los Seahawks le quieran ofrecer más que aquello que pueda encontrar en el mercado abierto. Esta decisión podría reducirse a si Wright quiere hacer un descuento al equipo que lo reclutó en la cuarta ronda del draft del 2011.

C.J. Mosley, LB, Baltimore Ravens: Con cuatro viajes al Pro Bowl en sus cinco temporadas como jugador de NFL, Mosley se ha convertido rápidamente en uno de los mejores y más confiables apoyadores medios en la liga. Sin lugar a dudas, el producto de Alabama estaría en el radar de muchos equipos si es que llegara al mercado de la agencia libre. La opinión generalizada es que Baltimore no lo quiere perder, pero las negociaciones contractuales bien podrían extenderse hasta más allá del comienzo del nuevo año de la liga y eso significa que en algún punto, otros equipos podrán hablar con él.

Tevin Coleman, RB, Atlanta Falcons: Nunca ha sido titular de tiempo completo, pero Coleman ha respondido cuando ha sido requerido por Atlanta, y eso ha sido frecuente gracias a las lesiones de Devonta Freeman. Por su posición, No se espera que Coleman encuentre un contrato enorme en el mercado abierto, pero se trata de un corredor que a sus 25 años de edad, acusa poco desgaste gracias a su papel como jugador de rol en el backfield de los Falcons. Eso sí, inició 14 partidos la temporada pasada y entregó 800 yardas terrestres con cuatro touchdowns, una producción por debajo de lo que se esperaría de un titular de tiempo completo. Probablemente sea más valioso para Atlanta que para la mayoría de franquicias en la liga porque se acomoda perfectamente como complemento a Freeman, pero es difícil que los Falcons puedan ofrecerlo lo que podría conseguir en el mercado abierto.

Teddy Bridgewater, QB, New Orleans Saints: No deja de ser un riesgo, pero a mi juicio, Bridgewater sería el quarterback con mayor proyección a futuro disponible este año. Los New York jets tiraron los dados con él y lució tan bien en la postemporada que pudieron amarrar un buen negocio con su traspaso a los Saints, para quienes inició un partido. Seguro, hay algo de óxido allí después de no jugar con regularidad desde la campaña del 2015, cuando condujo a los Minnesota Vikings hasta los playoffs y fue votado al Pro Bowl. Pero demostró el año pasado que, con una temporada baja completa, puede pelear un puesto como titular en esta liga. Es increíble pensar hasta dónde ha llegado después de su dramática lesión.

Anthony Barr, LB, Vikings: Otro de los jugadores más talentosos de esta camada de agentes libres que posee experiencia de Pro Bowl pese a ser un jugador joven todavía --26 años de edad--, Barr posee la versatilidad para adaptarse a múltiples posiciones en más de un esquema, lo que debe elevar su valor en el mercado abierto. Barr viene de cobrar 12 millones de dólares en su año final de convenio en Minny, y la designación de jugador franquicia para retenerlo sería superior a los 15 millones para el 2019. Un contrato a largo plazo podría rondar los 13-14 millones anuales. ¿Están en posición los Vikings de ofrecerle esa cantidad de dinero? Minnesota posee actualmente menos de 6 millones de dólares en espacio bajo el tope salarial, así que tendrán que hacer malabares con el dinero para que se quede.

Grady Jarrett, DT, Falcons: Una de las prioridades en Atlanta es retener a su tackle defensivo. Jarrett viene de su mejor temporada como profesional. A sus 25 años de edad, todavía queda mucho por delante. Los Falcons intentaron renovar con él la temporada pasada, pero reportes indican que la brecha entre lo que ofrecían y lo que pedían los agentes del jugador era grande. Después de esta temporada, Jarrett vale más. Los Falcons son uno de los equipos que ha hecho más movimientos rápidos para abrir espacio bajo el tope salarial, y Jarrett parece ser el motivo. Aun así, no hay garantías de que Atlanta pueda satisfacer sus demandas monetarias del modo que algún otro equipo pueda hacer en el mercado abierto.

Lamarcus Joyner, FS, Rams: La llegada de Wade Phillips para dirigir a la defensiva de los Rams probó ser una bendición para Joyner, quien pasó de tiempo completo a ocupar el puesto de safety libre dejando de lado la ranura. Joyner fue tan efectivo en su nuevo puesto en el 2017, que Los Angeles le colocó la designación de jugador franquicia para el 2018, luego de no poder llegar a un acuerdo para un contrato a largo plazo. Este año, los Rams lo volverán a intentar. Si bien, su campaña del 2018 no fue tan espectacular como la pasada, sigue siendo una pieza importante para el esquema de Phillips, encargado de la última línea de defensa. Existe una buena posibilidad de que pueda medir su valor cuando abra el periodo de contrataciones de agencia libre y lleguen las ofertas de otros clubes.

Ezekiel Ansah, DE, Lions: Como Joyner, a Ansah le tocó jugar bajo la etiqueta de jugador franquicia el año pasado. Detroit comenzó a tener dudas sobre la consistencia de Ansah después de una campaña de Pro Bowl del 2015, cuando su total de capturas bajó de 14.5 a apenas dos. En el 2017, volvió a elevar ese número a 12, pero el año pasado inició apenas dos de los siete partidos en que jugó y sumó cuatro capturas de mariscal de campo. Aparentemente, los Lions lo dejarán caminar en la agencia libre, y será interesante ver cuánto interés genera de los demás equipos después de una campaña plagada de lesiones.

Nick Foles, QB, Philadelphia Eagles: El segundo quarterback en nuestro listado, por segundo año consecutivo Foles suplió a Carson Wentz en la recta final de la temporada para brillar en playoffs. El Jugador Más Valioso del Super Bowl LII ha devuelto 2 millones de dólares a la franquicia luego de que los Eagles hicieran válida una cláusula contractual para el 2019 a cambio de 20 millones de dólares, cancelando esta temporada, así que la única manera que tiene Philly para conseguir algo de regreso por él en este punto es la etiqueta de jugador franquicia. A mi juicio, Foles no valdría más que una selección de tercera ronda en canje. ¿Vale la pena todo ese movimiento por una selección de la misma ronda que Philly podría conseguir como compensatoria si lo deja caminar como agente libre?

Trey Flowers, DE, New England Patriots: No tiene los números de otros jugadores aquí, pero Flowers se ha convertido en un pilar defensivo para los Pats. Suma 21 capturas a lo largo de los últimos tres años, ha iniciado todos los partidos en que ha jugado en los últimos dos, y ha entendido a la perfección el "Patriot Way" en New England. Probablemente, valga más para los Pats por su conocimiento del esquema que para otros equipos, pero estamos hablando de una franquicia que a menudo prefiere dejar caminar a sus agentes libres antes de pagarles valor de un mercado inflado.

Tyrell Williams, WR, Los Angeles Chargers: No hay ningún receptor abierto que me llame más la atención entre los potenciales agentes libres que Williams. Para los Chargers, fue el N° 2 detrás del estelar Keenan Allen, y probablemente ese sea su papel en el equipo al que llegue. En la recta final de la pasada temporada, y playoffs, finalmente empezó a ceder protagonismo ante el ex recluta de primera ronda, Mike Williams, y por ello es que llegará al mercado abierto. Tendrá suficientes interesados como para asegurar un buen convenio multianual.

Clay Matthews, LB, Packers: Un caso difícil para los Packers, debido a la edad de Matthews, quien tendrá 33 años de edad cuando arranque la próxima temporada. Inició todos los partidos de la temporada pasada, pero viene de su peor total en capturas de su larga trayectoria, con apenas 3.5. Claramente en la parte final de su carrera, sigue siendo un líder respetado de vestidor y un jugador importante sobre el campo gracias a su conocimiento del juego. La pregunta es, ¿cuánto vale en este tramo de su carrera? Va a ser difícil verlo con un uniforme que no es de Green Bay, si es que los Packers deciden dejarlo caminar. Su experiencia jugando en el medio podría prolongar su estancia en Green Bay si no aspira a un contrato demasiado oneroso.