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Una dominante defensiva vuelve a acercar a Alabama a otro título

NEW ORLEANS -- La defensiva de Alabama necesitaba tiempo de descanso y un escenario sobre el cuál brillar.

La oportunidad surgió luego de que el Comité de Selección del College Football Playoff determinara que Alabama se colocara en el puesto N° 4 pese a no contar con título de conferencia ni división. Veintinueve días más tarde --y 37 días después del último encuentro de Alabama-- la defensiva del Tide saltó al campo luciendo fresca, rápida y poderosa.

En otras palabras, de vuelta a la normalidad.

Para el final de la noche, no hubo interrogantes respecto al desgaste de los linebackers, ni cuestionamientos sobre una línea defensiva con poco para resaltar aparentemente, ni la falta de touchdowns defensivos, sellos de la defensiva del año pasado del Tide.

Tampoco hubo cuestionamientos legítimos por la pertenencia de Alabama en el playoff. El Tide se dirige de vuelta al juego por el título del College Football Playoff por tercer año consecutivo luego de aplastar al N° 1 Clemson por 24-6 en el Allstate Sugar Bowl.

Alabama avanza para enfrentar a Georgia el próximo 8 de enero en el primer partido interliga por el título nacional en la era del playoff. El CFP National Championship Game presentado por AT&T apropiadamente se celebrará en Atlanta, sede del juego por el campeonato de la SEC.

Nick Saban apunta a su sexto título nacional y quinto con Alabama, al tiempo que se mide al entrenador en jefe de segundo año de Georgia, Kirby Smart, quien sabe sobre defensivas dominantes del Tide tras servir como coordinador de la unidad del 2008 al 2015. Cuando la victoria de Georgia sobre Oklahoma se anunció durante el primer periodo en el Mercedes-Benz Superdome, fanáticos de Alabama vitorearon y comenzaron a cantar, "¡SEC! ¡SEC!".

La tercera edición de la llamada "Trilogía Clemson-Alabama" contó con menos puntos y menos drama. Dos intercepciones de Alabama a mediados del tercer periodo sellaron un partido que el Tide había dominado en todas las facetas menos el marcador. Tras superar a Clemson por 182-73 en yardas para la primera mitad pero colocarse por encima de los Tigers por solamente 7 puntos, la ventaja de Alabama había disminuido hasta un 10-6 cuando el quarterback de Clemson, Kelly Bryant, condujo una efectiva serie hasta territorio del Tide.

Pero el linebacker Anfernee Jennings disparó al backfield y golpeó a Bryant mientras tiraba. El tackle nariz Da'Ron Payne atrapó el ovoide y se internó en territorio de Clemson. Alabama completó su avance con pase de 1 yarda de Jalen Hurts a Payne de 308 libras, su primera recepción de por vida y segundo touchdown de su carrera. En la posesión subsecuente, el linebacker Mack Wilson interceptó el envío de Bryant y lo regresó 18 yardas hasta la zona final, entregando a Alabama ventaja de tres anotaciones.

Ningún grupo posicional de Alabama había sido golpeado con más fuerza que los linebackers, quienes perdieron a Christian Miller y Terrell Lewis en la Semana 1, perdieron al estelar Shaun Dion Hamilton por la campaña, y a Mack Wilson por el resto de la temporada regular a inicios de noviembre, y a la promesa Dylan Moses durante una práctica de cara al tazón. El senior Rashaan Evans bromeó durante la semana que el campamento de pretemporada, hace apenas cuatro meses, se sentía como "aquellos buenos días".

Luego del extenso periodo de inactividad, los apoyadores de Alabama lucieron tan precisos como lo habían hecho todo el año. Evans y Jennings consistentemente ingresaron al backfield de Clemson mientras que Wilson no mostró efectos de la lesión en el pie.

La línea ofensiva de Clemson no fue rival para los veloces cazadores de quarterback de Alabama, y los Tigers nunca echaron a andar su juego terrestre ante Payne y Raekwon Davis. El receptor abierto de los Tigers, Hunter Renfrow, quien atrapó el touchdown del triunfo en el juego por el campeonato nacional del año pasado y había brillado frente al Tide en los dos encuentros previos, no completó su primera atrapada hasta el primer minuto del cuarto periodo.

Aunque los equipos lucieron decididamente distintos que en sus partidos previos --Clemson aniquiló a Miami por 38-3 en el Juego por el Campeonato de la ACC-- el tiempo de descansó claramente benefició a Alabama y Saban.

Como sucedió en el partido por el título nacional del año pasado, Alabama edificó ventaja de doble dígito en el primer cuarto, capitalizando una fabulosa posición de campo. La defensiva del Tide forzó tres y fuera en las primeras tres posesiones, y Clemson finalizó el periodo con -7 yardas netas. Fue su primer total negativo en el primer cuarto desde el 2008, cuando Wake Forest superó a los Tigers en el partido final del head coach Tommy Bowden (Dabo Swinney tomó las riendas como interino a la semana siguiente).

La defensiva de Clemson hizo su parte limitando a Alabama por tanto tiempo como pudo, pero el Tide contó con un sólido plan de juego. Luego de alimentar poco a los corredores Damien Harris y Bo Scarbrough en el tropiezo del Iron Bowl --ambos terminaron con apenas seis acarreos-- el coordinador ofensivo Brian Daboll atacó con carreras tradicionales. Harris sumó ocho acarreos en el primer periodo, y se combinó con Scarbrough para 19 acarreos en la primera mitad. Hurts también repartió el ovoide a nueve receptores diferentes en lugar de fijarse sobre Calvin Ridley.

La ofensiva de Alabama podría requerir mayor producción frente a Georgia. Esta noche, simplemente debía evitar errores.

La enorme e imponente defensiva de 'Bama ha vuelto, conduciendo a Saban y al Tide hacia otro título nacional.