Corredoras: cuidado con los tacones

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Si bien es verdad que muchas mujeres eligen calzar tacones como un símbolo de elegancia y clase, estos pueden dañar la salud de sus huesos, tendones y articulaciones. Su uso excesivo y a largo plazo puede causar, por ejemplo, deformidades y dolor en los pies y los tobillos como el juanete (desviación marcada en el primer dedo del pie), dolor en la superficie plantar, en la región de la puntera y el talón, así como el aumento el riesgo de esguinces y dolor de espalda.

En las corredoras, el uso de los zapatos de taco alto también puede causar incomodidades en el momento de entrenar o competir. Al provocar una sobrecarga en la parte delantera del pie puede causar acortamiento del músculo de la pantorrilla, uno de los más demandados en la carrera. Así que es común que las mujeres que llevan estos zapatos sientan mayor el dolor en las piernas y los pies cuando entrenen. Otro problema es la lesión y acortamiento del tendón de Aquiles, que puede conducir a daños en los músculos isquiotibiales. Y no se detiene allí. Este dolor puede extenderse en otras articulaciones y zonas del cuerpo, como las rodillas, las caderas y la columna vertebral.

Además de limitar o reducir el rendimiento a causa de estos dolores, el uso frecuente de tacones altos puede afectar las articulaciones de carga, responsables de mantener el cuerpo erguido. En casos más severos inclusive puede requerir la eliminación de la actividad física, ya que las lesiones de los ligamentos y los músculos que causan este tipo de calzado corren el riesgo de terminar produciendo dolores para convertirse en crónica, ya que tienden a aumentar progresivamente. En tales casos después de consultar con un especialista el corredor puede ser referido a la terapia física cuando el dolor afecta principalmente a los nervios y los músculos. En casos más graves, llegando por ejemplo a los ligamentos, puede ser necesaria la cirugía.

En síntesis, si eres corredora mejor tratá de evitar el uso de tacos altos. Pero ya que no siempre es posible renunciar a este calzado, a continuación, te dejamos algunos consejos para reducir sus efectos negativos:

• Una buena alternativa es reducir tanto como sea posible su uso de tiempo. Si es posible, lleva en tu mochila o bolso un calzado más cómodo y hace el intercambio en el momento adecuado, al igual que en el almuerzo o después de las horas de trabajo. Esto reduce considerablemente el tiempo de la agresión del zapato para tu salud.
• Evita aquellos que son muy estrechos en la región delantera ya que comprimen la punta del pie. Elige el calzado que menos afecte a tus pies, músculos y tendones, y no uno que sólo te hagan ver mejor.
• Elongar la región del pie, el tobillo y la pantorrilla puede ayudar a combatir incomodidades. Esto alivia la tensión y funciona como una rehabilitación. Además, realiza un buen trabajo de fortalecimiento de los músculos, especialmente los miembros inferiores. No olvides la zona lumbar y abdominal. Esto hará más fuerte a los músculos y los tendones, lo que retrasa el posible dolor.
• Elige los zapatos con 6 cm o menos de alto para el uso diario, y deja los de mayor centimetraje para eventos esporádicos tales como fiestas o reuniones de negocios. La carga diaria en los pies y otras articulaciones se reducirá considerablemente.

¿Sueles utilizar muchos calzados con tacones?