Virgil Ortiz cumple con sus expectativas tras vencer a Mauricio Herrera

LAS VEGAS -- Virgil Ortiz está seguro de que su triunfo sobre Mauricio Herrera no fue obra de la casualidad.

El estadounidense noqueó a Herrera en poco más de dos rounds con una contundente pegada y con una convicción demoledora en todos los sentidos durante el poco tiempo que estuvieron en el cuadrilátero.

Fue la pelea semiestelar de la velada boxística de la T-Mobile Arena de Las Vegas en los festejos del 5 de Mayo, la que probablemente recordará buen tiempo el boxeo, porque parece que en Ortiz pudiera nacer un futuro campeón de una de las divisiones premier del boxeo, la Welter.

“Normalmente soy muy duro conmigo mismo y nunca estoy satisfecho con mi desempeño“, dijo Ortiz (13-0, 13 KOs). “Pero, esta noche, estoy satisfecho y contento, como espero que estén los aficionados. Aquí demostré por qué hago sparrings con campeones mundiales siempre. Esa es la gran diferencia que tengo con respecto a otros prospectos”.

De no ser porque pareció que la campana del segundo asalto salvó a Herrera, quien unos segundos antes de terminar el round ya se había ido al suelo y parecía que estaba muy lastimado, Ortiz pudo terminar el pleito antes.

“Tenía su mano izquierda muy abajo todo el tiempo”, explicó Ortiz. “Tuve la velocidad para capitalizarlo. Desde el primer round ya sabía cómo iba a terminarlo”.

Ortiz reconoció que muchas personas involucradas con el boxeo creen que su corta carrera aún carece de experiencia suficiente como para aspirar a campeonatos mundiales, pero él considera que ya está listo.

“Mañana mismo podría pelear por un campeonato. Quiero tener una oportunidad. No sólo tengo poder. Tengo boxeo y todas las herramientas”, aseguró el púgil texano. “Yo sí me siento listo para pelear un título mundial. Estoy acostumbrado a diferente tipo de boxeadores. Estoy preparado para enfrentar a un campeón mundial.

“Si me dicen que tengo que pelear por un campeonato mundial en dos semanas, diré que estoy listo ahora mismo”, agregó.

Para Herrera (24-9), será pensar en que quizá llegó al final del camino después de una carrera que incluyó un campeonato mundial.