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Necesariamente buena noticia: Terence Crawford es mandatorio de Jeff Horn

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Terence Crawford enfrentará a Jeff Horn (3:22)

En el segmento exclusivo de boxeo, en Jorge Ramos y su Banda, Bernardo Pilatti habla con Diego Cora sobre la noticia del día y la expectativa de las próximas peleas de Anthony Joshua y Deontay Wilder.  (3:22)

En medio de su convención marítima, la Organización Mundial de Boxeo (OMB) se decidió por introducir y "sin anestesia" a Terence Crawford como el primer retador al título welter en poder del australiano Jeff Horn. Seguramente van a sobrar las críticas, pero le asiste la razón y otorgarles a campeones que realizan ese tipo de movidas es algo que contemplan todos los organismos. La organización que preside Francisco Valcarcel le ha errado y mucho en concesiones a ex campeones, pero no falló esta vez.

Tal vez se equivocó cuando le otorgó el beneficio a Saúl Álvarez - luego de renunciar al cetro mediano - para ir por el título en 154 libras contra el limitadísimo Liam Smith o decididamente fue contra el sentido común permitirle a Miguel Ángel Cotto disputar ese mismo título cuando quedó vacante, pero lo de Crawford era previsible y esperado.

TOP RANK LE CUMPLE A CRAWFORD

La gran aspiración de Crawford era debutar en las 147 libras a lo grande, con una victoria sobre el filipino Manny Pacquiao. Era la batalla que el filipino debía encarar luego de la esperada victoria sobre Jeff Horn en Brisbane, Australia. Pero el australiano dio el batacazo y le rompió los planes a Top Rank, a Pacquiao y fundamentalmente a Crawford. Sus lamentos, tras la derrota del PacMan, fueron públicos y se escucharon en todo el planeta.

La unificación ante Indongo, victoria que le permitió adueñarse de todos los cinturones de las 140 libras, en parte compensó el mal rato. Pero no fue suficiente. El malestar era persistente, especialmente por las pérdidas económicas que para el "Hijo Pródigo de Omaha" significó no enfrentar a Pacquiao.

A partir de esa decepción, lo que sucederá en los próximos meses era muy fácil vaticinarlo. De hecho lo empezamos en nuestra columna del 20 de agosto en la que analizamos la victoria de Crawford sobre Indongo y aún se presumía que en noviembre habría una revancha entre Horn y Pacquiao

Ese día escribimos: "La gran apuesta de Top Rank debería ser una mega batalla entre Crawford y el vencedor de la revancha de Jeff Horn y Manny Pacquiao en noviembre. Con la esperanza de que el filipino recupere su cinturón, Top Rank tendría la ecuación perfecta: le cumpliría el reclamo a Crawford (quien deseaba esa pelea con Pacquiao), le abriría la puerta grande los Welters y de vencer a Manny, "Bud" sería el nuevo Manny". Las cosas, no ocurrieron de esa manera, Manny perdió.

Y es verdad que ya no está Pacquiao, pero está el que lo venció (Horn) y para Crawford vencerlo significará indirectamente también vencer al filipino. A ello sumemos la posibilidad de que el PacMan decida regresar en 2018 para medirse al nuevo monarca y por otro camino, Bob Arum le cumpliría a Crawford, tendría esa reclamada pelea contra Pacquiao.

UNA MOVIDA DE CRAWFORD, QUE MUEVE TODO EN LOS WELTERS

Para muchos púgiles con aspiraciones y con sus carreras detenidas, sus nuevas oportunidades tanto en las 140 como en las 147 libras dependían casi enteramente de la decisión que tomara Terence Crawford con su carrera. Subir a las 147 libras, implica establecerse como un jugador de peso en una división estancada (welter), necesariamente determina que dejará vacantes todos sus títulos en 140 libras y ello es un revulsivo para los súper ligeros.

Cuando se confirme la fecha de Crawford-Horn, veremos una suerte de tren ponerse en marcha luego de una larga detención. Los organismos van a decidir eliminatorias, o peleas por los cetros vacantes y eventualmente mini torneos entre los aspirantes a esas diademas. Comenzarán las especulaciones sobre posibles enfrentamientos, candidatos a ganar esos cinturones, oportunidades para súper ligeros en ascenso y por sobre todas las cosas se abrirán opciones mayores en las 147 libras.

La decisión de la OMB, sin duda, afecta positivamente a muchas carreras hasta hoy detenidas en el tiempo y supeditadas casi exclusivamente a la agenda de Crawford. Conocer su nueva ruta hacia el futuro en las 147 libras, repito, es una buena noticia con un Talón de Aquiles: un posible resultado negativo de su combate contra Horn ¿Será posible?

¿UN NUEVO CRAWFORD O EL VIEJO CRAWFORD?

Terence Crawford es uno de los púgiles más completos en la elite del boxeo profesional. De alta inteligencia táctica, rápido, de excelente trabajo sobre piernas, de golpeo certero con las dos manos, capaz de trabajar con cualquier postura con la misma efectividad y con una capacidad de ajustes única a la hora de adaptarse a cualquier tipo de rival.

Crawford dominó las 140 libras sin que apareciera alguien que pudiera hacerle sombra. Pero, no necesariamente debemos manejar la misma expectativa para las 147 libras. Al menos, hasta que nos demuestre su desempeño en una división superior y donde sus rivales reúnen otros atributos tanto en peso, como en físico y poder destructivo muy superiores a los de 140 libras.

No solo las diferencias que provoca su inteligencia boxística, esta vez serán suficientes. Sus rivales tienen otro poder de metralla y una asimilación superior. Empezando, precisamente, por el propio Horn. El australiano, por más que muchos lo vieron perder y otros ganar ante Pacquiao, dejó claro que su boxeo elemental, desordenado, de presión continua, de volumen abrumador de golpes sin un destino fijo, más bien lanzados "a donde caigan", puede ser un problema serio para Crawford.

Todo dependerá de la superación de su propio boxeo, algo que analicé el 24 de agosto en una columna titulada como "Crawford vs. Crawford". Allí insistí en que Terence Crawford para dominar las 147 libras, "Deberá crecer en muchos aspectos, los cuales no es posible percibirlos ahora. Solo los conoceremos cuando lo veamos encarar a oponentes con capacidades que se asemejan a las suyas, como Thurman o Spence, por nombrar a los más notorios".

Esa posible historia comenzará contra el rival predecible (Horn) y ante el cual va como amplio favorito. No por ello podrá descuidarse, Pacquiao era favorito y ya vimos como terminó su aventura.

Para Terence Crawford comienza una nueva etapa. ¿Será el verdadero comienzo de la "Era Crawford"? ¿Será Horn el inicio de la construcción de su página más gloriosa en el boxeo? Es difícil predecirlo. Cuando Danny García dominaba las 140 libras y decidió repetir su éxito arrollador en las 147 libras escribimos algo parecido y ya vimos como terminó la historia.

A Crawford le aguardan desafíos complicados, peleas difíciles y una necesidad de superarse a sí mismo que nadie sabe si es capaz de lograrlo. Por lo pronto, su pelea ante Horn es - en lo previo - un buen examen. Si lo supera y la forma en que lo haga, enviará un claro mensaje sobre sus límites. Pero esa es historia por llegar, lo más importante hoy es que ya hay un rumbo para el futuro de Crawford y eso permite que también haya un rumbo para otras carreras que dependían de ese anuncio. Por eso es una buena noticia.