Un futbolista sin pasión...

A los 28 años de edad, Carlos Vela puso fin a su carrera como futbolista europeo. Se va dejando grandes recuerdos y buenas jornadas en la Real Sociedad, pero también se va del mejor nivel futbolístico del mundo dejando un sendero marcado por el conformismo y la mediocridad. Carlos Vela terminó siendo todo un "desperdicio" después de lo que auguraba ser su carrera. Una pena. Y el problema no estuvo jamás en la cancha, donde parecía tener facultades de sobra. El problema fue aún más grave: su falta de pasión para sentir su carrera de futbolista.

LOS ANGELES, CA -- "Nunca... Nunca antes había visto a un futbolista con esas cualidades. Pensé que habíamos descubierto al jugador soñado...".

Hay una sentencia, hay un jugador y hay también una pregunta. El dictamen es propiedad de Néstor de la Torre y corresponde a los días donde trabajaba como el director deportivo de las Chivas. El futbolista en cuestión se llama Carlos Vela. Y la pregunta es: ¿Qué pasó después?

Era tan bueno que ni siquiera tuvo tiempo de debutar en el Guadalajara y ni siquiera jugar un minuto en el futbol mexicano. Era un "producto" -perdóneme usted el término para un ser humano- pero era una "mercancía" valiosa, incalculable en cuanto al valor de su futuro. Era o parecía ser el futbolista que estábamos esperando.

"Lo hacia todo bien", cuesta Néstor. "Tenía una aceleración impresionante. Podía ir de 0 a 100 en unos cuantos segundos. Tenía potencia, técnica, tenía gol, era zurdo y era Inteligente dentro del campo de juego. No le faltaba nada".

El vaticinio de Néstor era cierto, pero no estaba completo. Un futbolista no puede medirse sólo por la capacidad que tiene en el campo de juego. Lo que ocurre fuera de él, es igualmente trascendente para su desarrollo y crecimiento. Carlos Vela tenía un "defecto" que tarde que temprano provocaría un "corto circuito" en su promisoria carrera: no era un apasionado de lo que hacía.

Y usted se preguntará y me preguntará a mí: ¿Se puede ser un futbolista sin ser un apasionado por el futbol? La respuesta es sí. ¿Cuántas personas conocen ustedes que no hacen con pasión su trabajo? A Vela le sobraban facultades técnicas y físicas, pero no mentales y cuando afrontas un obstáculo de ese tipo, tus días están contados, tienes una fecha de caducidad.

Tras ser el campeón de goleo del Mundial infantil del 2005, empezó en el nivel de las "Grandes Ligas" del futbol -nivel al que le correspondía, sin duda- pero sólo pudo jugar 29 partidos y anotar dos goles mientras el Arsenal de Wenger esperaba que diera el paso de calidad supremo al que estaba destinado. Encontró su mejor sitio un equipo de media tabla alta de la Liga de España, la Real Sociedad, de donde se despidió hoy, dejando buenos recuerdos, con 228 partidos jugados, más de 60 goles. Dijo adiós con apenas 28 años de edad para tomar un camino que le supondrá enormes ganancias en la liga de los Estados Unidos.

No tengo ni tenemos demasiado derecho para juzgar las decisiones que un futbolista pueda tomar en beneficio personal o de su familia. La decisión de ir a jugar a Los Ángeles es muy personal y muy gratificante en lo económico, pero también es la síntesis "perfecta" de lo que ha sido su carrera: una carrera donde las emociones no existen, donde hay un jugador con grandes cualidades dispuesto a hacer una carrera en un nivel mucho menor para el que aparentemente fue destinado. Carlos Vela dejó a la Real Sociedad, dejó Europa. A mí me parece un "desperdicio", pero entiendo perfectamente la razón: es la ausencia de pasión. Y sin pasión, ni en el futbol ni en la vida, hay esperanza.

@Faitelson_ESPN